El Correo Digital
Viernes, 3 de marzo de 2006
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OPINIÓN
CARTAS AL DIRECTOR
No al racismo
A medida que pasaba el tiempo mi indignación iba creciendo tras el partido del pasado sábado ante el Barcelona, tras comprobar cómo los medios de comunicación no dejaban de dar palos y humillar a un equipo como el Real Zaragoza, tras el espectáculo del señor Eto'o. Hay que diferenciar dos cosas: una es el racismo, que debe erradicarse de la sociedad y en pequeños sectores del público deportivo, y otra muy diferente es lo que ha ocurrido siempre, que es la presión a que se somete al equipo rival. Lo ha explicado bien el entrenador de Osasuna, Aguirre, quien alega que a él se le ha dicho de todo en los terrenos de juego, pero una vez en la calle el trato ha sido siempre excelente. Por otro lado, ¿por qué se habla del supuesto racismo y no se dice nada de insultos relacionados con nacionalismos, homofobia, xenofobia, religiones, de los que todos los jugadores son víctimas? ¿Por qué sólo se habla y se critica a los aficionados del Zaragoza, como si fuéramos los más racistas de España, cuando es algo que ocurre en todos los campos? Ha tenido que llegar el Barça, con uno de los jugadores más polémicos que hay en la Liga, y dar el espectaculo. La idea no es mala, pero, ¿acaso no le han hecho lo mismo en todos los campos? ¿Por qué cuando él juega en el Camp Nou y a los rivales de color les hacen lo mismo, él no dice nada y no se va del estadio en contra del racismo? Sin ir más lejos, a Roberto Carlos le hicieron el famoso 'uh, uh, uh' no 500 personas, sino 50.000 por lo menos, y le tiraron de todo. Al Zaragoza le sancionarán y al Barcelona, uno de los escenarios más discriminadores en los que he estado, le seguirán concediendo amnistías cada vez que infrinja las normas, aunque se pase tres pueblos.



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