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Viernes, 3 de marzo de 2006
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CULTURA
CRÍTICA DE CINE
No puede ser más amena ...
No puede ser más amena ...
FANTÁSTICA. Kelly Preston y Kurt Russell.
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No puede ser más amena y relajante esta fábula familiar, que responde al título de 'Sky High: Una escuela de superhéroes'. Típico divertimento fantástico, sin que tampoco falten la ironía, los efectos especiales y un malévolo sentido del humor, camuflado bajo la inofensiva apariencia de un cuento futurista, en el que un padre superhéroe y un chaval un poco zote, ignorante por el momento de cuáles son sus verdaderas habilidades, conducen la trepidante acción de la forma más distendida que quepa imaginar.

El público juvenil es el principal destinatario de esta juguetona película, en la que se trastocan los 'roles' habituales. O sea, superpadres por superhéros, así como hijos díscolos, en principio destinados a triunfar en la vida, quizás porque se trata de infundirles nociones del éxito a cualquier precio, por personas abocados a vivir sus propias vidas y ser felices. Es como si el filme mostrara el envés de los centros estudiantiles al uso, así como de las relaciones más convencionales entre padres e hijos para, burla burlando, poner en solfa los sistemas educativos de la realidad circundante.

Agradable sorpresa la proporcionada esta vez por el director de 'Gigoló: Deuce Bigalow', capaz al menos de proponernos una sonriente fábula sobre lo que ocurre en nuestra sociedad de consumo, donde ser diferente con respecto a los demás se convierte en todo un problema. Reivindicar lo que realmente somos es el propósito de este saleroso juego de espejos, sazonado de personajes estrafalarios, pero tiernos hasta el delirio.



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