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Viernes, 3 de marzo de 2006
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Un vídeo revela que la Casa Blanca conocía la debilidad de los diques de Nueva Orleans
Expertos en emergencias alertaron al presidente del peligro del 'Katrina'
Un vídeo revela que la Casa Blanca conocía la debilidad de los diques de Nueva Orleans
Parodia sobre Bush y Singh.
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La grabación de una videoconferencia celebrada entre el rancho de Crawford y diferentes organismos del Gobierno horas antes de que el huracán 'Katrina' inundase Nueva Orleans ha dejado a George W. Bush por mentiroso. Su justificación para la lenta reacción de la Administración fue que no creía «que nadie anticipase que los diques se podían romper», dijo tres días después en entrevista con la cadena ABC. Pero el vídeo demuestra que sus asesores le advirtieron explícitamente sobre esta posibilidad.

«Nadie puede predecir si los diques resistirán o no, pero estamos muy, muy, muy preocupados», enfatiza Max Myfield, director del Centro Nacional de Huracanes durante el debate grabado. Bush no hace preguntas ni interviene hasta el final, en tono de campaña. «Quiero aseguraros a todos que a nivel del Gobierno estamos totalmente preparados no sólo para ayudar durante la tormenta, sino para mover todos los recursos y bienes que tengamos a nuestra disposición en cuanto pase la tormenta».

La cinta ha desatado las críticas del Partido Demócrata y el dolor de los habitantes de Nueva Orleans, donde sus habitantes han visto con sorpresa cuánto anticipó la Casa Blanca la tragedia que ellos no pudieron ni imaginar. Más de 1.500 personas perdieron la vida como consecuencia del 'Katrina' y 3.000 siguen desaparecidas. «Parece que eran conscientes de todo, de que necesitaríamos mucha ayuda. No entiendo entonces por qué actuaron tan despacio», confesó desconcertado el alcalde de Nueva Orleans, Ray Nagin.

Instinto

El primero que anticipaba la catástrofe fue el director de la Agencia Federal de Emergencias (FEMA), paradójicamente responsabilizado de la falta de reacción, aunque muchos lo consideren tras su dimisión como un chivo expiatorio. «Mi instinto me dice que éste será el gran huracán», alertaba Michael Brown. «Puede que sepais o no que el Superdome está construido cuatro metros por debajo del nivel del mar, y tengo dudas sobre lo que pueda resistir el techo. No es que quiera ser pesimista, pero estoy preocupada con la respuesta que vayamos a tener en caso de que haya una catástrofe dentro de la catástrofe», añadía.

Brown, de hecho, urgió a todos sus subordinados que hicieran «lo que tuvieran que hacer, que ya buscaré yo la forma de justificarlo». Con ello intentaba salvar las barreras burocráticas, que aún así no se movieron. A su juicio, el vídeo «demuestra que yo era consciente de la magnitud de la tormenta y que estaba intentado dar más de sí, por lo que no hay excusa para el señor (Michael) Chertoff (secretario de Seguridad Interior) para seguir diciendo que no sabía lo que estaba pasando en Nueva Orleans porque yo no estaba en control de la situación».

La reacción del 11-S

No falta ya quien conecte este vídeo con el de la reacción del presidente durante los ataques del 11-S, cuando siguió leyendo un cuento a los niños de una escuela de Florida, pese a haber sido informado de que su país estaba siendo atacado. «Incluso cuando abandonó el colegio tampoco llamó al Pentágono ni preguntó si había más aviones secuestrados», recordaba ayer Dan Froomkin en 'The Washington Post'. «Cuando nos enfrentamos a retos como éste -un ataque a nuestra nación o un desastre natural que se abate en nuestras costas- tenemos la expectativa razonable de que nuestros presidentes se levantarán, demandarán respuestas y opciones, y liderarán».

Como era de esperar, la Casa Blanca tiene una interpretación muy diferente. El portavoz Trent Duffi cree que el vídeo revela «lo involucrado que estaba el presidente», al participar en esa reunión en víspera del huracán, un domingo por la mañana, pese a estar de vacaciones en su rancho de Texas. «Espero que la gente no saque conclusiones del presidente por una sola videoconferencia. Recibe muchos informes a diario y siempre está completamente involucrado», aseguró.



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