El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, acusó ayer a las naciones líderes del mundo de pretender controlar los recursos petrolíferos y de crear un ambiente de miedo que propicia una carrera armamentística entre el resto de las naciones. «Muchos de esos recursos se desperdician en medio de un clima de terror, lo que empuja a las naciones a la producción y almacenamiento de arsenales», dijo en el primer día de su visita oficial de tres días a Malasia con el objetivo de explicar a sus gobernantes los propósitos pacíficos del programa nuclear de Teherán.
Según Ahmadineyad, todo ello se debe a «las excesivas demandas de algunos líderes de ciertas partes del mundo» y a su voracidad por apoderarse de los recursos energéticos. «Quieren controlarlos todos, los mercados financieros y la tecnología punta», indicó durante un discurso ante las autoridades malayas. En este sentido, el ministro de Exteriores de Kuala Lumpur, Syed Hamed Albar, expresó su deseo de que la crisis se solucione de forma pacífica y dialogada. «No necesitamos otra fuente de conflicto utilizando medios militares», comentó.
Negociaciones en Moscú
Ahmadineyad se reunió también con la comunidad empresarial local y mantuvo una entrevista con el primer ministro malayo, Abdulá Ahmad Badawi. Malasia lidera la Organización de la Conferencia Islámica y es un buen aliado de Irán.
Por otra parte, la delegación iraní que se encuentra en Moscú para negociar un acuerdo con Rusia para enriquecer uranio aseguró que el régimen de los ayatolás no se opondrá a inspecciones de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) si se garantiza su derecho a tener un programa nuclear civil.
El principal negociador nuclear de Teherán, Alí Larijani, añadió que su país daba «la bienvenida a cualquier comprobación de la AIEA. Irán no persigue tener armas nucleares», agregó.
Larijani propuso también crear un cuerpo de seguridad permanente en Oriente Próximo. «Tenemos relaciones de amistad con nuestros vecinos, y creemos que podemos establecer un cuerpo de seguridad permanente en la región», abogó, aunque advirtió de que la instauración de un organismo así sólo sería posible si Estados Unidos dejara de provocar tensión en la región.
Asimismo, reveló la disposición de Teherán a aceptar la iniciativa de desarme nuclear en Oriente Próximo, propuesta por la secretaria norteamericana de Estado, Condoleezza Rice, a condición de que se produjese el mismo proceso en otras regiones del mundo.