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Viernes, 3 de marzo de 2006
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MIRANDA DE EBRO
Miranda
El hospital cubre una plaza de cardiólogo y prevé acabar con la lista de espera este mes
La nueva médico pasa ya consulta diaria y se mantendrá el refuerzo de los dos especialistas de Burgos. «En un plazo no muy largo habrá otro cardiólogo», según la Gerencia
El hospital cubre una plaza de cardiólogo y prevé acabar con la lista de espera este mes
EL SERVICIO. La nueva cardióloga del hospital realiza la revisión a un paciente. / AVELINO GÓMEZ
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LOS DATOS
Cartera de servicios: el Santiago Apóstol tiene asignados dos cardiólogos.

Contratación: una profesional interina formada en Vitoria. Queda pendiente de cubrir otra plaza.

Atención: el centro asiste a una media de cuarenta nuevos pacientes cada semana de Miranda y poblaciones cercanas.

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Una profesional formada en Vitoria. El hospital comarcal Santiago Apóstol cuenta desde el pasado lunes con una cardiólogo que, con contrato de facultativo especialista de área, ha comenzado a pasar consulta con la misma rutina que el resto de los integrantes de la plantilla. Durante este mes lo hará por la mañana pero también, puntualmente, alguna tarde. Además, la Gerencia de Salud confirmó que los dos médicos que han estado desplazándose desde Burgos en los últimos meses, lo seguirán haciendo hasta abril. El objetivo: terminar con la lista de espera de las personas citadas para revisión.

El anuncio oficial, curiosamente, se realizó en la sede del PP, durante una comparecencia del procurador de este partido, Luis Domingo González. Y tanto la Gerencia provincial como la Dirección del centro confirmaron que se había dado este primer paso para cubrir una carencia que se arrastraba desde finales de noviembre del pasado año.

Según los datos facilitados en su día a EL CORREO por el hospital, el área de Cardiología venía a atender a un media de cuarenta nuevos pacientes cada semana al margen de las revisiones puntuales. Y lo cierto es que los dos facultativos que han venido pasando consulta en Miranda atienden en esa única jornada semanal a una media de veinte a 25 enfermos desde las 15.30, aproximadamente, hasta las 21.30 horas. En suma, el trabajo se acumulaba.

Porque a ese listado de nuevos pacientes hay que sumar las revisiones puntuales de los que ya tenían ficha. Por ese motivo, durante todo el mes, tres médicos seguirán trabajando: la doctora recién contratada, pero también los especialistas del General Yagüe. «Nuestro objetivo es conseguir que se normalice la situación durante este mes», explicó Juan Carlos Risueño, responsable del hospital.

Él mismo adelantó recientemente a este periódico que se ultimaba la contratación de un profesional, pese a que apenas días más tarde, el consejero César Antón se plegase al discurso de «seguimos trabajando» durante una comparecencia en las Cortes, sin concretar más datos sobre cuál era el proceso real que se seguía en el hospital comarcal.

Más consultas

Que el trabajo diario de la nueva médico no acabará con la lista de espera de inmediato lo corrobora, no sólo la continuidad de los profesionales de Burgos un mes más, si no el hecho de que la cardiólogo recién llegada «además de trabajar por las mañanas lo hará también alguna tarde», subrayó el responsable del centro hospitalario.

Pero queda aún pendiente otro contrato. La cartera de servicios del Santiago Apóstol contempla la necesidad de contar con dos especialistas en este área. La plaza pendiente podría quedar cubierta en breve. Eso es, al menos, lo que insinuaron desde la Gerencia de Salud en Burgos. Su responsable, Magdalena León, no dudó en reconocer que, aunque existen problemas con los cardiólogos a nivel estatal «esperemos que este año salgan los Mires por ejemplo. De todos modos, mantenemos otras negociaciones. Es más, en un plazo no muy largo de tiempo podríamos tener un segundo cardiólogo. Se está en ello y se tocan todos los palos que hay que tocar para traerlo», aseguró.

La marcha del anterior cardiólogo dejó al hospital comarcal en una situación complicada. Tanto es así que, mientras se esperó al desplazamiento de médicos desde Burgos, se llegaron a derivar al General Yagüe más de un centenar de solicitudes, entre las que planteaban atención y las que se referían a pruebas de esfuerzo. A los pacientes de Miranda se les llegó a plantear tiempos de espera de hasta cuatro meses.



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