Los vecinos de Las Matillas reiteraron ayer su denuncia contra las obras de mejora realizadas en el Camino de Arburo (que también denominan cuesta de Arbulo) y exigieron el cierre su cierre inmediato al tráfico. Y es que si anteriormente se utilizaba como vía de atajo entre la carretera Bilbao y la N-1 para acceder a la ciudad, desde que se ha allanado su firme la circulación se ha inc rementado.
«El riesgo es muy grande porque se facilita que por ese camino transiten mucho más coches a diario y a gran velocidad», explicó Javier Casquero, uno de los portavoces de este barrio. A la exigencia vecinal se sumaron ayer las denuncias trasladas desde el Colegio Público Las Matillas en un sentido muy concreto: al habilitarse este camino no se ha tenido en cuenta la implantación de distintas señales de advertencia.
Y es que según reflejaron ayer en un carta tanto profesores como padres de alumnos, advirtieron de que no existe señalización alguna que avise de la presencia de escolares en la zona ni tampoco del hecho de que, con el arreglo realizado, se circula en los dos sentidos; existen dos carriles. El propio colegio se sumó a la petición de los vecinos y planteó la necesidad de cerrar esa cuesta al tráfico y, simultáneamente, pidió que se arreglase, tanto para peatones como para vehículos el área de Los Pinos.
400 metros de calles
«El alcalde nos dijo que el camino se había arreglado para tapar los desperfectos ocasionados por las obras del colector de aguas fluviales que venía del polígono de Las Californias y de Leclerc. Ese colector, sin embargo, toma un camino muy separado del camino de Arburo», apostilló Casquero. Pero las denuncias de los vecinos fueron más allá.
De forma conjunta volvieron a reprochar al Ayuntamiento la no existencia de proyectos concretos para el barrio y, más en concreto, desvelaron que en los presupuestos aprobados en pleno no se recoge ninguna inversión para el acondicionamiento de calles. «Lo que dicen que van a arreglar son 400 metros que no les queda más remedio que hacerlos si se quiere que los nuevos vecinos puedan vivir en los pisos que se están construyendo», explicaron desde este colectivo.