La Feria del Descuento abría ayer sus puertas con buenas perspectivas para comerciantes y clientes. De nuevo, el Pabellón del Ebro volvía a transformarse en un improvisado centro comercial de Miranda; en un escaparate de lo más representativo de este sector, aunque sólo por unos días, hasta mañana sábado.
Se trata de la despedida oficial de las rebajas de invierno. Un acontecimiento que había provocado ayer una impaciente 'cola' de mirandeses, deseosos a las 12.00 del mediodía de iniciar la búsqueda del último 'chollo' de la temporada.
«Realmente, parecía el Corte Inglés», destacaba Amaro González, presidente de la Asociación del Comercio (Acecaa), que organiza este acontecimiento. Se mostraba muy satisfecho con el respaldo de los vecinos y aventuró que el desarrollo de esta cuarta edición se presenta «como una de las mejores».
No era para menos, ya que se anuncian rebajas de hasta un 80% en muchos de los productos. Este año no se limitaba al sector textil, de calzado o complementos. Se incorporó también un comercio de decoración que atrajo a muchos visitantes.
Completo
En esta ocasión, los 17 comerciantes se habían distribuido a lo largo de los laterales de este recinto, incluido el stand que ocupa el bar y que se había colocado en una de las esquinas. González aseguraba que se podía comprobar como «todos los sectores habían apostado» fuerte por este acontecimiento.
«Han traído muchos artículos y muchos de los puestos estaban llenos», precisaba. Por lo pronto, los llamativos carteles se sucedían con unos suculentos bajos precios.