El portavoz del PNV en la Comisión de Interior del Congreso de los Diputados, Emilio Olabarria, presentó ayer dos preguntas al Gobierno en las que requiere «explicaciones esclarecedoras» sobre la muerte del preso de ETA Igor Angulo, quien apareció ahorcado el pasado lunes en la cárcel de Cuenca. Olabarria pretende que la directora general de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, detalle las circunstancias en las que se produjo el fallecimiento.
El dirigente peneuvista también emplaza al Ejecutivo central a aclarar si «se habían aplicado al recluso los mecanismos indicados por el protocolo para la prevención de suicidios». Fuentes penitenciarias, sin embargo, ya adelantaron el pasado día 28 que el interno no estaba sometido a ningún control de este tipo por carecer de problemas psiquiátricos.
Precisamente, familiares y allegados de Angulo rechazaron ayer en Bilbao la posibilidad de que el preso se hubiese quitado la vida y aseguraron que existen «contradicciones» en la versión oficial del informe porque, en su opinión, los planes y el estado de ánimo del recluso no eran los de un suicida.
La novia del reo fallecido, Idoia Buruaga, relató entre sollozos que mantuvo una conversación con Igor Angulo horas antes de que fuera encontrado muerto y destacó la «ilusión» con la que había empezado a enviar a su hijo de siete años las primeras piezas de un puzzle que él mismo había confeccionado.
La pareja había quedado en que hablarían dos días más tarde, según relató Buruaga, a quien Igor Angulo dijo esperar ansioso el 'vis a vis' que tenían concertado para finales de este mes.
El cuñado del fallecido, Oskar Lorenzo, insistió en que la tesis del suicidio «no se la podía creer ni el propio director de la cárcel de Cuenca», quien según su testimonio ha hecho llegar a los familiares de Angulo su extrañeza y su pésame «ante esta desgracia».
Lorenzo también explicó que el médico escogido por la familia para que estuviera presente durante la autopsia que se realizó al cadáver les comunicó que el cuerpo presentaba «contradicciones» respecto de la versión oficial sobre la muerte, aunque afirmó que aún no cuentan con el informe forense.
Los allegados aseguraron no tener ninguna duda de que Igor no se suicidó, sino que, según Lorenzo, «lo ejecutaron», por lo que exigieron responsabilidades a los dirigentes de la actual política penitenciaria del PSOE y también al PNV.
Petición de compromisos
En la misma línea se expresó la asociación de familiares de presos de ETA Etxerat, que exigirá a los partidos del tripartito -PNV, EA y EB-, así como al lehendakari, que asuman «compromisos» en contra de la política de dispersión y «dejen de lavarse las manos». Unas 350 personas se concentraron ayer en San Sebastián y Vitoria en protesta por la muerte de Igor Angulo.
El consejero Balza denunció «la manipulación política» que hacen «dirigentes de la izquierda abertzale» en actos como el homenaje a Angulo -prohibido por Interior-, y «lamentó profundamente que la familia de una persona fallecida se vea envuelta en ese tipo de disputas el día que tiene que dar tierra a su hijo, en este caso».