El Correo Digital
Viernes, 3 de marzo de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
Suscríbete al diario en papel
Disfruta de sus ventajas

Promociones
Las mejores ofertas en kiosko y tienda

Puntos de venta
Vayas donde vayas, allí estamos

Taller de prensa para escolares

Tarifas publicidad
Cómo anunciarse
PORTADA
VIZCAYA
Una 'cortina de cristal' envuelve los rascacielos de Isozaki
Por primera vez se aplica en estas fachadas la apertura 'hacia adentro' y el 80% de las 317 viviendas del complejo ya están vendidas
Una 'cortina de cristal' envuelve los rascacielos de Isozaki
NOVEDOSO. Un operario abre una de las ventanas. / MITXEL ATRIO
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Llevar a la práctica la fachada acristalada que Arata Isozaki diseñó para recubrir los 15.000 metros cuadrados de las torres de Uribitarte no ha sido nada fácil. Las exigencias estéticas del arquitecto japonés -no quería que se viesen los perfiles de aluminio de las ventanas- obligaron al equipo técnico que trabaja en el complejo urbanístico bilbaíno a idear un sistema de fachada modular «única en el mundo». Los inquilinos de los rascacielos de 'Isozaki Atea' podrán abrir las ventanas de sus casas hacia dentro. Una maniobra en apariencia sencilla, pero imposible de realizar hasta ahora en los edificios envueltos por los conocidos como 'muros cortina de vidrio'.

El cristal de la fachada está unido a los bastidores de las ventanas con una silicona especial para lograr el efecto de continuidad que buscaba Isozaki. Se trata de un sistema «mucho más estético» que el de los marcos de aluminio, pero muy complejo desde el punto de vista funcional. Tras varios meses de pruebas, el departamento de investigación y desarrollo de la empresa burgalesa Fachadas Riventi encontró la fórmula para poder abrir las ventanas «a través de un novedoso sistema de anclajes». «No hay que olvidarse que es un edificio de viviendas y las necesidades de una casa son totalmente diferentes a las de un complejo hotelero o de oficinas», reconoce el director gerente de la promotora Ibaibide, Juan Luis Pereira.

La instalación del muro cortina, iniciada hace un par de semanas, es rápida y sencilla. Cada uno de los módulos tiene seis paneles de vidrio y pesa alrededor de 300 kilos. Sólo para envolver una de las torres serán necesarios un centenar de tráilers y más de 4.000 planchas de cristal. Los rascacielos estarán totalmente acristalados en un plazo de cuatro meses. Después le tocará el turno al 'biombo', nombre con el que se conoce a los cinco edificios de entre cuatro y ocho alturas que completan el complejo urbanístico firmado por Arata Isozaki, aunque dirección y ejecución de la obra corre a cargo del estudio de Iñaki Aurrekoetxea.

Lista de espera

Otro de los aspectos que más quebraderos de cabeza dio a los técnicos fue la elección del vidrio. El arquitecto japonés fue muy claro desde el principio. «Quería un cristal transparente, pero con una protección solar máxima», recuerda Pereira. Pese a que las características del vidrio exigidas por Isozaki para forrar la cubierta generaban «problemas de incompatibilidad, finalmente se logró encontrar un modelo -extraduro- que convenció al arquitecto. «Queda perfecto», señalaba ayer a pie de obra Yada, segundo de a bordo del prestigioso estudio japonés.

Los responsables de ventas tampoco pueden quejarse. Según los datos facilitados ayer por la empresa promotora, el 80% de las 317 viviendas que forman el complejo ya están vendidas. De la primera torre -edificio de la derecha si se mira desde la ría- sólo faltan por vender diez pisos, mientras que del segundo rascacielos ya tienen dueño ocho de cada diez casas. El pasado lunes se puso a la venta la cuarta y última fase del complejo, integrada por los pisos que ocupan las últimas plantas de la segunda torre. «En algunas viviendas hay hasta lista de espera», aseguraron en Fincas Abando. Los primeros vecinos ocuparán las casas a mediados de 2007.



Vocento