El Correo Digital
Viernes, 3 de marzo de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
Suscríbete al diario en papel
Disfruta de sus ventajas

Promociones
Las mejores ofertas en kiosko y tienda

Puntos de venta
Vayas donde vayas, allí estamos

Taller de prensa para escolares

Tarifas publicidad
Cómo anunciarse
PORTADA
SOCIEDAD
400 expertos analizan en Vitoria la psicosis, una enfermedad que suele aparecer en la adolescencia
Los psiquiatras llaman a estar «alerta» para detectar en la adolescencia la psicosis, una enfermedad que desconecta de la realidad a la persona que la sufre
400 expertos analizan en Vitoria  la psicosis, una enfermedad que suele aparecer en la adolescencia
FUERA DE LA REALIDAD. La depresión, el maltrato o el abuso de sustancias tóxicas contribuyen a la aparición de estas alucinaciones en los adolescentes. / EL CORREO
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Un niño pierde el contacto con la realidad. Simplemente se desenchufa, se evade. Oye voces y ruidos inexistentes; recibe órdenes e insultos; conversa con interlocutores imaginarios y manifiesta sus opiniones con un lenguaje incoherente y extraño. Está desubicado, confuso, pero no esquizofrénico. Lo que puede ocurrirle es que haya caído en las garras de la «psicosis de inicio temprano», una enfermedad que afecta a un 1,5% de los adolescentes españoles y que acostumbra a manifestarse a partir de los 13 años.

De todas formas, César Soutullo, jefe de servicio de Psiquiatría Infantil en la Clínica Universitaria de Navarra, quiso lanzar ayer un mensaje tranquilizador: algunos de estos síntomas, «que en niños muy pequeños suelen causar alarmas considerables», pueden ser muy normales. «No es nada extraño que un chaval de 3 ó 4 años escuche ruidos cuando está a punto de meterse a la cama. Lo que le pasa, en la mayoría de los casos, es que tiene miedo de dormir solo, sin sus padres. No ocurre nada más».

Pero el experto, uno de los 400 profesionales de salud mental que se acercaron ayer a Vitoria para participar en el XIV Curso de Actualización en Psiquiatría, quiso dejar bien claro que no hay que descuidarse, y recordó que «es en la adolescencia cuando suele aparecer la psicosis de inicio temprano; y es entonces cuando hay que estar alerta y preparados para actuar en caso de necesidad».

Alucinaciones

Varios son los motivos que pueden causar la aparición de la enfermedad. La depresión, los trastornos bipolares, el maltrato, el entorno social y el abuso de sustancias tóxicas influyen, entre otros factores, en el surgimiento de las alucinaciones sonoras y delirios, los 'compañeros de viaje' habituales de la psicosis. Pero, según Soutullo, el médico no debe precipitarse en su diagnóstico y tacharlas, sin un estudio más profundo, de «problemas psicológicos». «Un reconocimiento adecuado y ajustado a la realidad clínica del paciente es fundamental».

Las patologías más comunes relacionadas con la salud mental son los trastornos de ansiedad y los cuadros depresivos. En el caso de un menor, la ansiedad juega un papel de suma importancia en la aparición de la psicosis. Un niño con estrés postraumático por maltrato, según Soutullo, acostumbra a padecer alucinaciones y a oír la voz de su padre, que le dice que es «un inútil», «un idiota» y que «no sirve para nada». No obstante, es muy importante saber diferenciar estos síntomas de la esquizofrenia, que suele confundirse fácilmente con las manifestaciones del estrés postraumático.

Conductas violentas

Pero el maltrato, al margen de provocar delirios y alucinaciones, también puede condicionar la conducta social de los menores. Está comprobado que un chaval violentado por su padre suele adoptar actitudes «mucho más agresivas» como respuesta al daño infligido por su progenitor. Los niños que reciben palizas de forma regular y continuada «pegarán más y mucho más fuerte a sus compañeros de clase». Según los expertos, «así, a golpes, es como aprenden a resolver los problemas». Por este motivo, y a falta de una serie de medidas de carácter correctivo y educativo, lo que en un principio era 'sólo' un desajuste conductual se convertirá con el tiempo en un problema psicológico, es decir, se abonará el campo para que el comportamiento inadecuado del niño se convierta en una enfermedad mental que deberá ser tratada por especialistas.

Según recuerda Soutullo, se han dado casos de jóvenes, víctimas de continuas palizas y humillaciones, que estaban convencidos de oír la voz de su padre que les reñía y amenazaba de muerte. Pero todo era producto de su imaginación, condicionada por los horrores vividos en su quehacer diario.

Cuadros depresivos

Las patologías infantiles suelen afectar a un número reducido de menores. Pero, a pesar de ello, no se pueden pasar por alto, dada su importancia en el desarrollo posterior. Los úlimos estudios precisan que entre el 2% y el 4% de los niños de 3 y 4 años tiende a padecer trastornos de ansiedad; un 5% de los que están en edad escolar presenta un déficit de atención; y un 2% de los adolescentes se enfrenta a un cuadro de depresión.

El cuadro depresivo guarda una estrecha relación con el concepto de pérdida. César Soutullo considera que un adolescente que ha presenciado la muerte de uno de sus seres queridos -padre, madre, hermanos, abuelos- tiene «más posibilidades de caer en la apatía y la depresión». Lo mismo ocurre con los procesos de separación matrimonial, que suelen marcar el carácter del niño y sumirle en un estado de tristeza. En estos casos, aconsejan los psiquiatras, es conveniente acudir a las terapias de grupo para «prevenir la aparición de los posibles traumas».



Vocento