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Viernes, 3 de marzo de 2006
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LA RIOJA
LA RIOJA
La participación ciudadana en el pleno generó un tenso debate entre los grupos
Rechazada la propuesta del PR de variar el Reglamento y dejar intervenir a vecinos Urquía dejó la sesión tras no poder responder a una alusión que le hizo Yangüela
La participación ciudadana en el pleno generó un tenso debate entre los grupos
Vecinos de Siete Infantes mostraron su rechazo a la tala de árboles en el Parque de San Adrián. / R. L.
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La tensión es ya habitual en los plenos del Ayuntamiento de Logroño. La sesión de ayer empezó y comenzó de esa forma. Ya desde el primer punto del orden día, el de la aprobación del acta de la sesión anterior, hubo polémica. El portavoz del PR, Ángel Varea, pidió la palabra para mostrar su protesta porque no fue aceptada una proposición de urgencia para estudiar una nueva ubicación para la pasarela peatonal de La Cava. El presidente de la sesión, Ángel Rituerto, le retiró la palabra.

Como también hizo con el otro edil regionalista, Miguel Gómez Ijalba, en el punto sobre la aprobación definitiva de un estudio de detalle en una parcela del sector de La Cava. El concejal aprovechó la ocasión para criticar al equipo de Gobierno, precisamente por la ubicación de la pasarela. Él y Varea portaban en sus escaños un cartel que decía 'Tala no', al igual que siete vecinos de Siete Infantes de Lara, contrarios a la tala de árboles en el parque de San Adrián para la instalación de la pasarela.

El siguiente debate -polémico, por supuesto- se generó por los lagares de Ruavieja; los socialistas presentaron una proposición y los populares una enmienda de sustitución, tras anunciar por la mañana el equipo de Gobierno que los hallazgos del siglo XVIII no se moverán de su ubicación.

Pero la principal tensión, con acusaciones entre los tres grupos municipales, llegó en la proposición del PR para solicitar una modificación del Reglamento de Participación Ciudadana (en su artículo 16.1) y permitir la intervención de los colectivos logroñeses.

El equipo de Gobierno rechazó la proposición y sólo intervino en el último turno -cuando no existe posibilidad de réplica-, hecho que motivó las críticas de la oposición. El edil Ángel Sáinz Yangüela aseguró que el PSOE apoyó el Reglamento «con pleno conocimiento de causa» y dijo que Vicente Urquía le había reconocido que, con la participación de los colectivos, «los plenos se habían convertido en un auténtico cachondeo».

El concejal de Participación Ciudadana sí anunció que, dado que en el Consejo Social se planteó la posibilidad de aceptar planteamientos para estudiar la modificación del Reglamento a partir de octubre, recogerá la propuesta del PR, que fue rechazada con el voto en contra del Gobierno.

Urquía se sintió aludido, pidió la palabra y el presidente se la denegó al entender que «no ha habido alusiones», dijo Rituerto. Entonces, el edil socialista abandonó el pleno «indignado» por el trato recibido, aseguró.

Consulta popular

Pero en ese debate generado a tres bandas, el PR criticó al PP y sobre todo al alcalde, «que debe dar la cara de una vez por todas y decir si cree o no en la participación ciudadana», le dijo Gómez Ijalba. Incluso le instó a hacer una consulta popular «como ha hecho su líder (Mariano Rajoy)» para comprobar si los vecinos quieren intervenir en los plenos.

El PSOE acusó al Gobierno de hacer una interpretación «torticera» del Reglamento y de «tener alergia» a los ciudadanos, según Inmaculada Sáez. Tomas Santos consideró que el artículo 16.1 no impide la intervención vecinal en los plenos, pero votó a favor de la proposición regionalista. Y dijo que quien impide la participación ciudadana «es el presidente (Rituerto), que interpreta la voluntad del grupo mayoritario».

Por último, también se rechazó la proposición socialista en la que pedía que el pleno mostrase su satisfacción por la elaboración, por el Gobierno central, de la futura Ley de Dependencia. El PP planteó una enmienda al considerar que la Ley «no garantizada nada».



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