Ochocientos niños han nacido a través de técnicas de reproducción asistida en la última década, según los datos de Juana Hernández, jefa de Sección del Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital San Millán de Logroño.
De ellos, 550 fueron fecundados mediante inseminación artificial (300 nacidos en los hospitales públicos y 250 en centros privados), mientras que otros 250 nacieron gracias a técnicas avanzadas como la fecundación in vitro o la microinyección espermática -una variante de la anterior-. Una cifra que se reparte entre las pacientes que dieron a luz en centros privados y las que fueron trasladadas a Zaragoza desde La Rioja, ya que en estos momentos el sistema público riojano no facilita este tipo de técnicas. Si bien, la consulta y el seguimiento sí se realizan aquí. La doctora Hernández señala que, en todo caso, «puede ser que la Seguridad Social inicie contactos para realizar un convenio con centros privados de cara a la aplicación de estas técnicas 'avanzadas».
Vencer la esterilidad
Cada año 300 nuevas parejas en La Rioja presentan problemas de esterilidad. De ellas, según los cálculos de Hernández, la mitad se quedan embarazadas el primer año tan sólo con el tratamiento «en la consulta». Y hasta un 80% consiguen su objetivo en los siguientes tres años, primero intentándolo a través de las técnicas de inseminación, posteriormente a través de las técnicas más avanzadas como la fecundación in vitro.
En concreto, en el año 2003 en La Rioja 240 parejas acudieron con este problema al hospital San Millán (60 probablemente lo hicieron a centros privados), mientras que se calcula que 2.200 niños nacen cada año. De esas 240, sólo 70 recurrieron a la fecundación in vitro; y, de esas 70, 22 se quedaron embarazadas, siendo un dato curioso que cinco de las 22 obtuvieron embarazos múltiples, la mayoría de ellos gemelares.
La doctora Juana Hernández calcula que un 30% de los embarazos por técnicas de reproducción avanzadas provocan embarazos múltiples.