El presidente del PP riojano y del Gobierno regional, Pedro Sanz, defenderá, en la convención nacional que su partido celebra en Madrid desde hoy y hasta el 5 de marzo, la cohesión de España, la necesidad de consenso institucional en torno a las reformas de los Estatutos de Autonomía y la adopción de mecanismos «que eviten un Estado autonómico asimétrico».
Sanz presidirá uno de los 14 grupos de debate cuyo argumento central es 'Cuidar lo que nos une' y en el que insistirá en que hay que ahondar en los elementos que unen a los españoles, a la cabeza de los cuales coloca la Constitución de 1978.
A su juicio, conviene continuar con esa referencia «con las evoluciones que correspondan, pero sin romper los pilares básicos que sustentan y dan seguridad y confianza al desarrollo futuro».
Sanz cree en el valor del modelo territorial y en la apuesta por los Estatutos de Autonomía, pero insiste que las reformas de las Cartas magnas «no nos debe separar sino, todo lo contrario, unir mucho más, y el mantenimiento de la personalidad y la identidad de cada uno de los territorios de España tiene que fortalecer el elemento común que nos une, que es España».
En su opinión, es preciso arbitrar medidas «para que no se produzcan distorsiones» y se evite un Estado autonómico «asimétrico que es un Estado de desigualdades», apelando a la utilidad demostrada por los pactos autonómicos entre PP y PSOE.
El máximo responsable del PP mostrará en el grupo de trabajo, en el que estará acompañado por la diputada catalana Dolors Nadal, catedráticos de Derecho Constitucional y abogados, su apuesta «por la igualdad, la solidaridad y las mismas prestaciones para todos los españoles».
Delegación riojana
El PP riojano estará representado en la convención con 90 personas, entre delegados e invitados, y, al igual que el resto de territorios, dispondrá de un stand en el que está prevista una exposición sobre sus 28 años en La Rioja, degustaciones de productos típicos y promoción de la región.
Será, según Sanz, una convención «atípica y más moderna» que esperan sea el inicio «del camino de Mariano Rajoy a La Moncloa en 2008».