«En Barrika, en la zona de Cantarranas, frente a San Telmo, hay un punto negrísimo en la carretera que tenemos que cruzar a diario. Debido a una curva muy cerrada, no vemos los coches que se aproximan». La carta se publicó en este periódico el pasado 26 de enero. En la misma página había una fotografía de la carretera entre Getxo y Berango, con cruces «peligrosos» en las inmediaciones de centros escolares. Ambos problemas se abordaron ayer en las Juntas Generales, además de otra zona de riesgo en Trapagaran.
La inquietud por la seguridad vial, acrecentada tras el atropello de dos niños en Basurto, se ha traducido en numerosas iniciativas, tanto de grupos políticos como de ciudadanos y asociaciones. Los partidos tratarán de llegar a un acuerdo sobre las prioridades de actuación. «Se puede caer en un goteo de peticiones de semáforos», advirtió el apoderado del PP Jesús Isasi. Por ello, hizo un llamamiento al diputado de Obras Públicas y Transportes para que ponga sobre la mesa «los puntos críticos y las medidas urgentes que haya que adoptar».
Eusebio Melero respondió que la Diputación trabaja en este inventario, que incluye zonas ya detectadas por los técnicos y otras que han sacado a la luz las demandas vecinales. «Están en Basauri, Artxanda, Muxika, Maruri, Arantzazu... algunas requieren semáforos, otras bandas sonoras o un refuerzo de la señalización», explicó. El diputado convocó a los grupos junteros a un encuentro en el que se expondrá toda la información para planificar futuras actuaciones.
Ayer mismo se aprobaron dos iniciativas sobre esta materia. El PSE llevó a la comisión la situación de carretera que enlaza Barakaldo y Trapagaran. El desarrollo urbanístico, con industrias y grandes superficies comerciales, ha provocado «una afluencia masiva, tanto de personas como de automóviles», en el tramo comprendido entre la rotonda del río Galindo y el cruce de Babcock. «El acceso a esta carretera supone un alto riesgo», afirmó Segundo Calleja. Su propuesta para regular el tráfico «mediante semáforos u otras medidas» fue aprobada por unanimidad.
La Diputación ya ha encargado un estudio de seguridad vial sobre esta zona. Se adoptarán «soluciones de bajo coste» hasta que se construyan las dos rotondas que contempla el planeamiento. En el 'punto negro' que denunció un vecino de Barrika, la curva de Cantarranas, las obras serán más complicadas porque obligarán a hacer expropiaciones. Aun así, la iniciativa, defendida por el PP, también se aprobó por unanimidad.
Jesús Isasi planteó además la necesidad de intervenir en la carretera entre Getxo y Berango. Se hizo hizo eco de las demandas del instituto Julio Caro Baroja, preocupado porque los alumnos «cruzan constantemente la avenida de Los Chopos sin que haya ningún paso peatonal». A su juicio, el semáforo más próximo, en la intersección con Salsidu, no reúne las condiciones de seguridad. La propuesta para intervenir en este punto decayó por el rechazo de PNV y EA, que consideran que el problema «ya está encauzado». Ana Reka aseguró que antes de Semana Santa la Diputación firmará un convenio con el Ayuntamiento para acometer las obras necesarias.