Un joven de 27 años fue detenido el pasado miércoles en Bilbao acusado de un delito contra la seguridad del tráfico después de protagonizar una persecución bastante peligrosa por el centro de la capital y en la que finalmente no se registraron heridos. Los hechos se originaron a las ocho de la tarde en la calle San Francisco. Según explicaron fuentes municipales, una patrulla mandó parar a un turismo al comprobar que sus dos ocupantes no llevaban puesto el cinturón de seguridad.
Acto seguido, uno de los agentes se situó frente al coche para indicar al conductor dónde debía estacionar. Lejos de acatar la orden, aceleró con el propósito de atropellar al agente y emprender la huida. No obstante, éste logró evitar el impacto saltando a la acera. En aquel momento, el agente vio cómo el copiloto «se llevaba un objeto metálico al cuello y hacía ademán de que se lo iba a cortar».
Emprendida la persecución, el turismo se saltó el semáforo entre las calles García Salazar y Hurtado de Amézaga. En la maniobra, varios vehículos tuvieron que «frenar y realizar maniobras evasivas» para evitar una colisión. Los ocupantes continuaron su huida a «gran velocidad y en dirección contraria» por el carril exclusivo para autobuses y taxis de Hurtado de Amézaga. A continuación se introdujeron en dirección prohibida por Padre Lojendio, siendo finalmente interceptados por los agentes en Alameda de Urquijo.
El copiloto, en libertad
Según denunciaron los agentes, también pusieron en peligro la integridad de los peatones, «cayendo incluso una mujer al suelo». Una vez interceptado el turismo, el conductor, M.J.H., que carecía de carné de conducir, fue detenido. El copiloto fue entregado a su madre al ser menor de edad. Los agentes hallaron en el vehículo una navaja de doce centímetros de hoja y un cuchillo de monte.