El portavoz del PP en el Congreso, Eduardo Zaplana, afirmó hoy que la tarea que José María Aznar hizo al frente del Gobierno "no es la política del pasado, sino la política del éxito", por lo que apostó por ella como la mejor fórmula para recuperar el poder.
Zaplana, en su discurso ante la Convención Nacional del PP, abogó por mantener la actual línea de oposición para impedir que los españoles tengan que "renunciar a la derrota de ETA y a que los demócratas seamos los vencedores" de la lucha contra el terrorismo.
El portavoz del grupo popular en el Congreso se mostró convencido de que la política que hizo Aznar es "el mejor activo" para volver a ganar las elecciones, al tiempo que censuró al PSOE y a sus socios por empeñarse en "mirar al pasado" y "aislar" al PP.
Dijo sentirse "orgulloso" de la labor de Aznar y se negó a "olvidar" los resultados de su gestión frente a los deseos de "quien quiere reescribir la historia porque no tiene proyecto de futuro". En su opinión, lo que hizo el PP "no es la política del pasado, es la política del éxito, la política del cambio en positivo".
No se bajará el listón
Zaplana se preguntó qué pasaría si el PP se hubiese "plegado" al "diseño suicida" impulsado por el jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, o "si como piden algunos, bajásemos el listón". "Pasaría que los españoles que son discriminados y perseguidos por utilizar el castellano no tendrían la referencia de alguien que lucha por sus derechos y libertades", dijo.
"Pasaría que los españoles tendrían que renunciar a la derrota de ETA y a que los demócratas seamos los vencedores de una lucha en la que nos hemos dejado muchos amigos y compatriotas, y pasaría que las víctimas del terrorismo se sentirían solas", prosiguió.
Zaplana censuró la estrategia del PSOE de "arrinconar y aislar" al PP y de pretender hacer de él "un partido prescindible y sin opciones de gobernar". "Esto no ha hecho nada más que empezar. A medida que se acerquen las elecciones, serán capaces de cualquier cosa", presagió. El dirigente del PP advirtió que su partido no consentirá que sean "los radicales los que nos digan si somos o no demócratas o si somos o no centristas".
Zaplana defendió el actual modelo territorial, pero precisó que el proceso autonómico "no puede estar indefinidamente abierto" porque restaría fortaleza al Estado. Expresó su convicción de que "el proyecto nacional de España no está agotado", al tiempo que lanzó un mensaje a los nacionalistas. "Quienes no representan más que una parte minoritaria de su Comunidad Autónoma, sin sentirse solidarias con el resto de España o negando su existencia, no pueden ser quienes condicionen permanentemente la política del Gobierno de España", dijo.
Zaplana comenzó su discurso recordando el "cambio dramático" que provocó la masacre del 11 de marzo en Madrid, de la que dijo que aún se desconocen sus autores materiales y quienes los planearon.