Al menos nueve iraquíes han muerto hoy en diversos atentados perpetrados en Bagdad y sus alrededores. Tras la jornada de calma del viernes, en la que no se registraron incidentes de consideración, los iraquíes se volvieron a despertar hoy sacudidos por los estruendos de los atentados. Alrededor de las 7.30 hora local (04.30 GMT), la explosión de varios artefactos en un microbús en el sureste de Bagdad causaron la muerte de al menos siete civiles. Las explosiones, ocurridas cuando el vehículo entraba en una terminal de autobuses en el barrio de Yesr Diala, dejaron, además, más de veinte heridos.
Tropas del ejército y de la policía iraquí cercaron inmediatamente la zona para tratar de capturar a los autores del atentado. El estallido ocasionó daños en varios vehículos aparcados en la terminal, señaló Saad, que agregó que los heridos fueron trasladados al Hospital Público de Al Zafraniya, próximo al lugar de los hechos. Tres horas después, dos civiles murieron y tres policías resultaron heridos por la explosión de un coche bomba en Salman Bek, 30 kilómetros al sur de Bagdad. El automóvil cargado de explosivos y aparcado en las inmediaciones de una gasolinera estalló hacia las 10.35 hora local (07.35 GMT) cerca de una patrulla policial.
Este no fue el único atentado del día que tuvo como objetivo a las fuerzas de seguridad iraquíes. Un artefacto explosivo, que estalló esta mañana cerca de una patrulla de las fuerzas de seguridad en el área de Al Daura, en el sur de la capital, dejó heridos a dos uniformados y a un civil. Además, un conductor y su acompañante resultaron heridos al explotar una bomba cerca del camión en que viajaban, en la zona de Yaraf Al Nazaf, en el sur de Bagdad. Por último, un artefacto explosivo estalló cerca de una patrulla de tropas estadounidenses, en el barrio Al Baladiyat, en el este de Bagdad, aunque el mando castrense no ha informado de si ese atentado causó víctimas entre sus filas.