Vitoria y San Sebastián cuentan ya con las primeras denuncias tramitadas en el País Vasco relacionadas con el incumplimiento de la Ley Antitabaco, y ambas se han dirigido contra bares ubicados en grandes superficies donde sus dueños permitían fumar.
En Álava, la primera reclamación ha sido firmada por la encargada del bar Ceylán, ubicado en el centro comercial Gorbeia, que a principios de febrero comunicó a la Ertzaintza que en la cafetería Grecia, emplazada en la misma galería, se permitía fumar en tres mesas. «La ley dice que está prohibido prenderse un cigarrillo dentro de estas superficies, eso está claro. Otra cosa es que luego cada uno lo aplique o no a rajatabla en su local», explicó la denunciante. «Yo he perdido clientes, encima de cumplir con mi obligación», añadió la hostelera.
La Ertzaintza puntualizó que estos casos no pueden ser considerados como una denuncia, sino que se registran como una queja «porque no existe un hecho penal». Dado el vacío legal existente sobre quién debe hacer cumplir la Ley Antitabaco, la Policía vasca envió la notificación al Gobierno vasco, y éste a su vez al Ayuntamiento de Zigoitia, al que pertenece legalmente el parque aunque esté a sólo 7 kilómetros de la capital alavesa.
El gerente de la Asociación de Empresarios de Hostelería de Álava, Rafa Ugarte, calificó esta situación como «absurda» y reiteró la necesidad de que el Gobierno vasco «flexibilice» el cumplimiento de la Ley Antitabaco con un reglamento. Tal y como reclamó el gremio a nivel autonómico, Ugarte exigió a la Dirección de Drogodependencias «que en los bares, cafeterías y restaurantes de los centros comerciales que estén separados de las galerías por paredes o cristales se actúe igual que si fuera cualquier otro local que está en la calle». El portavoz dijo que «como compensación valdría con exigir una buena ventilación».
Otra queja
La primera queja registrada en Guipúzcoa ha sido muy similar a la alavesa, aunque en este caso no se han visto implicados dos hosteleros. La reclamación tuvo lugar hace unas semanas cuando un ciudadano denunció que los usuarios del centro comercial Garbera, ubicado en el barrio donostiarra de Intxaurrondo, fumaban sin ningún tipo de problema en la zona de cafeterías.
En ese caso, el vecino firmó la queja en la Dirección de Salud del Gobierno vasco en San Sebastián, un órgano que derivó el escrito al Ayuntamiento de la capital, por donde pasó por diferentes áreas, entre ellas la Policía Local. La indefinición de las competencias para controlar la Ley Antitabaco dejaron la denuncia en el aire.
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