Poco antes de que el reloj señalara las siete de la tarde ya se encontraban numerosos amantes de la música haciendo cola en el Palacio Euskalduna, donde comenzazaba la quinta edición del festival Musika-Música, que este año lleva como subtítulo 'La armonía de la naciones'. Tres días en los que se ofrecerán 54 conciertos y en los que desfilarán por cada sala miles de personas. La época elegida en esta edición es el barroco. La salas tienen nombres de compositores: Haendel, Telemann, Scarlatti o Soler. Abrió el fuego, en el auditorio principal, la Orquesta Sinfónica de Bilbao, dirigida por Juanjo Mena, con la Obertura de 'Los esclavos felices' y Sinfonía en Re Mayor, de Juan Crisóstomo de Arriaga. No podía faltar un homenaje al compositor bilbaíno en su bicentenario.
Entre el público, Jacinto Araluce, Maribel Ortega, Cristina Azaola, Cata Olabarri, miembro de la Academia Vasca de Gastronomía y amante de la buena música, Iñaki Hidalgo, diputado de Administraciones Públicas, que se había quitado para la ocasión el traje y la corbata, Juan José López de Maturana, Ignacio Altube, Alfonso Carlos Sáiz Valdivielso, gran humanista y gran conocedor del mundo musical del barroco, que acudió con su mujer, María Luisa Bernuy. Estuvieron también Juan Manuel Ibarra, su mujer, Esther Larrinaga, y su nieto Mario; Ainhoa Gordón, Jessica Rosa, Jesús María González Villambrosa, María José y Carmen Biain, José María Arroita, acompañado por su mujer, Anni Valero, y sus hijos, Igor, Bruno y Loïka, Marian López Arana, Marga Orive, Tito Acebes, Txema Corral, Sol Diego, Pantxike Arteagabeitia, Juan Goiria, vicepresidente de la Academia de Ciencias Médicas, Carmen Momeñe, Mairiam Molinares y Nora Franco.
A esa misma hora, las siete de la tarde, la planta baja del Palacio Euskalduna se encontraba repleta de músicos preparados comenzar su interpretación y de espectadores ansiosos port oírles. Begoña Ruiz de Erechun y Pedro Guallar, miembros del conservatorio Juan Crisóstomo de Arriaga, estaban atentos a todo lo que les ocurría a los chicos y chicas de la orquesta, del coro y a los solistas de la clase de Susana Zabaco, que se encontraban ante una verdadera prueba de fuego después de tanto trabajo y ensayo. Por el vestíbulo del Palacio se encontraban Aitor Castro, Mónica Sesar, Óscar Aparicio, Mari Ángeles Romero, Luis Ausín, Ariane Krug, una de las jóvenes cantantes, Adela Pérez, Joseba Zugaza, Aniel Quiroga, María José Errea, Berta Ruiz, Juan Antonio Abeijón, Jeannette Voleau, Manuela Abeijón, Sergio Cerezo, Mercedes Martínez, José Luis Sancho, Mari Carmen Gómez, Begoña Salinas, directora de Bilbao 700, entidad organizadora de esta cita, Pilar Garramiola, Miguel Beroiz, Iñaki Azkuna, alcalde de Bilbao, que no quiso perderse el comienzo del festival, Héctor Ausín, Susana Martínez, Ana Llamas, Xabier Orúe, Mario Saiz, Ángeles Villa, José María Azkoaga y Karmelo Etxenagusia, obispo auxiliar de Bilbao. El domingo concluirá el acontecimiento.