El Correo Digital
Sábado, 4 de marzo de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
MUNDO
MUNDO
Bush proclama el acercamiento entre EE UU e India antes de partir a Pakistán
«Nuestras relaciones nunca han sido mejores y no hay límite a lo que podemos conseguir», afirma el presidente estadounidense Asegura que el crecimiento del país asiático abre «más oportunidades»
Bush proclama el acercamiento entre  EE UU e India antes de partir a Pakistán
DEMASIADO PESADA. Un granjero indio ayuda a Bush a levantar una gran calabaza. / AFP
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

El presidente de EE UU, George W. Bush, cerró ayer una exitosa visita a India con un discurso en el que afirmó que las relaciones con este país «nunca han sido mejores y no hay límite a lo que podemos conseguir». La visita del mandatario norteamericano que a última hora de la tarde llegaba a Pakistán, se cierra con un saldo neto muy favorable al presidente, que se lleva en el bolsillo un histórico acuerdo de cooperación nuclear. Logra también una serie de compromisos para incrementar el flujo comercial entre los dos países y abrir el apetitoso mercado indio, de 300 millones de personas de clase media, a los productos estadounidenses.

En su discurso en el Purana Qila, el Fuerte Viejo de Nueva Delhi, Bush pasó revista a los diversos aspectos de la relación entre EE UU y la India, dos países enfrentados durante la guerra fría y que ahora tienen una cálida relación. «Las relaciones nunca han sido mejores y no hay límite a lo que podemos conseguir» mediante la colaboración entre ambos, señaló el presidente.

Oportunidades

En su discurso, Bush se detuvo en las relaciones económicas entre los dos países y en el papel de India en la lucha contra el terrorismo, y aseguró que el crecimiento económico de este país abre «más oportunidades» de negocio a EE UU. Pero, para fomentar la inversión estadounidense, dijo, es necesario que India levante los límites que impone en la actualidad a la inversión extranjera y haga más transparente el proceso burocrático, así como que abra sus mercados. El presidente también destacó el importante papel de la India en la lucha contra el terrorismo y alabó a este país como «ejemplo fehaciente» de democracia que ha sabido combinar el respeto por la tradición con los valores de la libertad.

Bush volvió a elogiar el acuerdo nuclear, que permitirá «fortalecer la seguridad y la economía de nuestros dos países», al incluir a India bajo las salvaguardas internacionales, declaró. El concierto representa la joya de la corona en este viaje. Nueva Delhi se ha comprometido a separar sus programas nucleares civiles y militares y poner los primeros bajo las salvaguardas internacionales con las que no contaban hasta ahora, como país no firmante del Tratado de No Proliferación (TNP). A cambio, Washington se compromete a obtener el visto bueno de su Congreso y la comunidad internacional para que el país de Gandhi pueda acceder a la tecnología atómica extranjera, por primera vez en treinta años.

Pero si Bush puede abandonar India con una sonrisa en los labios, bastante menos halagüeño es el panorama que le espera en Pakistán. Están convocadas fuertes manifestaciones contra su presencia y, un día antes de su llegada, una explosión costó la vida al diplomático estadounidense David Foy y otras tres personas, y dejó heridas a varias decenas frente al consulado de EE UU en Karachi, la ciudad más poblada del país. Fuentes estadounidenses que acompañan al presidente en el viaje han señalado que los primeros indicios apuntan a que Foy era el objetivo de los terroristas.

Seguridad presidencial

La seguridad será una de las principales preocupaciones durante la estancia presidencial en Pakistán. La visita del presidente «no está exenta de riesgos», reconoció el jueves el consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Stephen Hadley, quien no obstante subrayó que considera suficientes las medidas de precaución puestas en marcha.

Durante su estancia en Pakistán, el mandatario americano tiene previsto reunirse con el presidente Pervez Musharraf, con quien analizará, precisamente, la lucha contra el terrorismo y los pasos que este país da para derrotar al movimiento talibán y la red terrorista Al-Qaida en la zona fronteriza con Afganistán.

Las relaciones de India y Pakistán, incluida su disputa por Cachemira, será otro de los asuntos que abordar con el presidente paquistaní, que asumió el poder en 1999 tras un golpe de Estado. En su discurso de ayer, Bush se refirió a esas relaciones entre los dos países vecinos y rivales, y sostuvo que a India «le beneficia que nosotros nos llevemos bien con Pakistán y a Pakistán le beneficia que nosotros nos llevemos bien con India».



Vocento