La ciudad de Nazaret fue testigo anoche de grandes disturbios protagonizados por la comunidad cristiana, después de que tres israelíes atacaran la iglesia de la Anunciación -uno de los lugares santos más venerados- con petardos y pequeñas bombonas de gas.
El incidente se produjo cuando los tres asaltantes -un hombre, su esposa, que la Policía se apresuró a decir que es cristiana; y la hija de ambos- penetraron en el templo disfrazados de peregrinos, empujando un coche de bebé repleto de petardos y bombonas de gas, y comenzaron a explosionar la carga.
Las pequeñas detonaciones causaron el pánico entre los feligreses que en ese momento asistían a un oficio religioso y al menos siete de ellos resultaron heridos. La multitud dio una paliza al hombre judío antes de que la Policía llegara para proteger a los atacantes.
La noticia corrió por Nazaret como la pólvora y grupos de cristianos salieron a la calle gritando «muerte a los judíos», una réplica del mismo lema que los extremistas israelíes utilizan habitualmente contra los árabes.
Bien entrada la noche, grupos de exaltados cristianos se congregaron en torno a la iglesia y se enfrentaron con violencia a los numerosos efectivos de la Policía antidisturbios, que utilizaron porras y gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes. En los incidentes se registró un número indeterminado de heridos.
Disparo en el cuello
La ciudad de Nazaret se haya en Galilea, al norte de Israel, y está poblada por árabes cristianos y musulmanes. Junto a ella se encuentra Nazaret Ilit, una localidad construida para los judíos en el afán del Gobierno hebreo de «judaizar Galilea», como afirman sin tapujos las autoridades de Tel Aviv.
Según la tradición cristiana, en la iglesia de la Anunciación fue donde el arcángel Gabriel anunció a la virgen María que estaba embarazada del hijo de Dios. Millares de peregrinos cristianos de todo el mundo visitan el templo cada año.
Por otra parte, soldados israelíes mataron en la madrugada de ayer a un adolescente palestino de 15 años durante una incursión en un campo de refugiados próximo a la ciudad de Naplusa, en el norte de la Cisjordania ocupada.
Amer Basiuni fue abatido cuando se encontraba en el tejado de su casa observando la entrada de las tropas en Ain Beit Elma. Un soldado le disparó, alcanzándole en el cuello. La víctima falleció instantes después.