Miles de personas se manifestaron ayer en Pakistán contra la visita del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, que aterrizó anoche procedente de India en su última etapa de la gira por el sur de Asia.
En Chaman, una localidad del suroeste, junto a la frontera con Afganistán, entre 4.000 y 5.000 personas protestaron de manera pacífica. 'Vete, Bush', 'Bush, perro' y 'Alá es grande' fueron las consignas más coreadas. Una marcha similar reunió a unas 3.000 personas en la ciudad de Peshawar, en el noroeste.
En la capital, Islamabad, la Policía tuvo que usar la fuerza para dispersar a unas 1.000 personas. Unos 300 agentes intentaron poner fin a la manifestación, integrada principalmente por miembros de la Organización de Estudiantes Imamia, un grupo chií. Algunos quemaron banderas estadounidenses, mientras que otros llevaban retratos con la cara de Bush cruzada por una línea roja.
Pakistán reforzó la máximo la seguridad por la visita del presidente norteamericano. Más de 10.000 miembros del Ejército, la Policía y fuerzas paramilitares se desplegaron en la capital. «Hemos hecho planes infalibles para la estancia segura del presidente Bush y no creemos que haya ningún problema», explicó el miembro del Ministerio de lnterior Javez Iqbal Cheema.
Toda la capital paquistaní fue barrida durante los últimos días para evitar posibles atentados, especialmente las zonas verdes por las que pasó la delegación norteamericana.
Mientras, la despedida de Bush de India se saldó con dos muertos y diez heridos en enfrentamientos entre la Policía y manifestantes. Según el inspector general, O. P. Tripathi, los participantes en la marcha, principalmente musulmanes, destrozaron tiendas y vehículos y trataron de forzar a los comerciantes a que cerraran sus negocios en protesta contra el máximo dirigente de la mayor potencia mundial.