El sindicato UGT denunció ayer públicamente «el creciente malestar que existe en la plantilla» del Ayuntamiento con respecto a la política de personal que está llevando el equipo de Gobierno.
El sindicato asegura que 137 trabajadores municipales han reclamado al alcalde «la aplicación del preacuerdo que suscribió con UGT hace ya 17 meses», en septiembre de 2004, o que, en su defecto, explique a cada uno «las razones por las que no lo hace efectivo». Un número que se corresponde con el 44,3% de los afectados por este retraso (que suman 309).
Se trata de 81 empleados laborales (del total de 141) y 56 funcionarios (de los 168 que forman la plantilla). Y supone, en suma, el apoyo de la mayoría del servicio de bomberos (32 de 33), pero la minoría del de la Policía Local (1 de 56).
Desde este sindicato se resalta las «enormes dificultades» para salvar esta situación debido, entre otras circunstancias, a las «amenazas» de Comisiones Obreras de llevar a los tribunales «a quienes firmen un nuevo convenio o acuerdo con cláusulas legales, presentes en los textos actuales o en el propio preacuerdo».
Asegura que son cláusulas que contemplan la mayor parte de convenios de la administraciones local o regional.