ETA difundió ayer un comunicado, su tercer pronunciamiento en dos semanas, en el que acusa «al Gobierno del PSOE» y a «todos los partidos que colaboran» con él de la muerte en la cárcel de Cuenca del preso de la banda Igor Angulo el pasado día 27 de febrero.
El texto, colgado por el diario 'Gara' en su página web, asegura que a Angulo «lo han matado, ha muerto por la política de dispersión y exterminio diseñada por políticos-carceleros» y culpa de ello al Ejecutivo central, al tiempo que denuncia la «responsabilidad» del PNV en este fallecimiento.
Además de expresar su «dolor y rabia» por esta muerte, ETA añade que «con la cadena perpetua que imponen los tribunales especiales, con la dispersión y el aislamiento, los presos políticos están condenados a muerte».
«Mientras se aplique la política de venganza contra los presos vascos y sean utilizados como secuestrados políticos, los presos seguirán en peligro de muerte», sostiene la organización terrorista, que acusa también al PNV por su actitud en materia penitenciaria y por su comportamiento tras el fallecimiento de Angulo.
En este sentido, indica que mientras representantes autonómicos «sinvergüenzas» como la portavoz del Gobierno vasco, Miren Azkarate, expresan «denuncias oportunistas» por la muerte del preso, el Departamento vasco de Interior ha prohibido los homenajes al etarra «en una actitud idéntica a la de los jueces fascistas» y ha mandado a la «Policía autonómica de España -en referencia a la Ertzaintza- a apalear ciudadanos».
ETA, que considera que la prohibición de homenajes a etarras se ha convertido en una «grave costumbre» de los dirigentes del PNV, llama a los ciudadanos a «presionar» contra la «dispersión asesina» y a favor del traslado de los reclusos al País Vasco y a movilizarse a favor del reconocimiento de su «estatus político».
El Gobierno central, por su parte, insistió ayer en que no comenta los comunicados de ETA y que lo único que espera el Ejecutivo de la banda es que «abandone las armas».