Los grupos parlamentarios vascos volvieron a dejar patentes ayer sus dificultades para cerrar acuerdos que abarquen a un amplio espectro de la Cámara, en esta ocasión a raíz de una propuesta del PP para condenar la «inadmisible campaña de acoso y coacción» de la organización ilegal Segi contra RNE, 'El Mundo' y la cadena COPE bajo el lema 'Gorriak ikusiko dituzue' ('Las vais a pasar canutas').
Aunque, a petición del peneuvista Iñigo Urkullu y del socialista José Antonio Pastor, la presidenta concedió a los grupos un largo receso de casi cuarenta minutos para que intentaran consensuar un texto de apoyo a los profesionales amenazados, el acuerdo no fue posible y finalmente se votaron tres propuestas diferentes: la original de los populares, apoyada por el PSE; la del tripartito y Aralar, que fue la que salió adelante; y la de EHAK, que ponía el acento en los medios «que la Audiencia Nacional ha clausurado».
El texto aprobado muestra el respaldo de la Cámara a los medios de comunicación -sin citar a ninguno-, «a los que se pretende condicionar con continuas amenazas, chantajes e intimidaciones», incide en el respeto a la libertad de expresión y declara su apoyo a la Ertzaintza. Este último punto -que contó también con la adhesión de los socialistas vascos, ya que la enmienda de totalidad se votó por partes- pretendía responder a uno de los párrafos de la proposición del popular Carlos Urquijo, que a su vez instaba al consejero de Interior, Javier Balza, a «garantizar la normal actividad de los medios, evitando cualquier tipo de presión o coacción sobre ellos», algo que el tripartito interpretó como una «crítica velada» a la actuación de la Policía autónoma.
Urquijo ofreció en la tribuna su versión sobre el fracaso del intento de acercar posturas. Acusó a PNV, EA y EB de no estar dispuestos a que se citase expresamente a Segi como instigadora de la campaña «para no ofender a los de siempre, a los amigos de ETA» y consideró «una vergüenza» que la Cámara «ande con medias tintas».