Manuel Fraga, el «fundador y refundador» del PP, como él mismo se presentó ante sus correligionarios, animó a la actual dirección de su partido a dar la batalla en las próximas elecciones autonómicas y municipales con «espíritu de victoria».
El veterano político gallego enmarcó su llamamiento en un apasionado discurso, en el que hizo un breve recorrido por la trayectoria política de esta organización y por su propia experiencia vital. Y lo hizo mientras intercalaba un variado legado de 'perlas cultivadas', entre las que resultó especialmente llamativa su alusión al 23-F: «Con un Gobierno dimitido, unas personas, sin duda llenas de buena voluntad, intentaron dar un golpe de Estado», recordó a su manera.
El ex presidente de la Xunta, que no tuvo empacho en llamar «patria» a su Galicia natal, animó al PP a hacer política «desde el centro reformista», donde, recordó, siempre planteó la labor del partido que creó cuando «nadie daba un real por nosotros». En este sentido, destacó que seguirá colaborando con su formación política desde el Senado: «No me encuentro viejo así que tenéis que aguantarme algún tiempo más», sentenció.
Fraga no eludió una crítica directa al Gobierno socialista, al que reprochó que «quieren barrenar la sociedad, acabar con los valores morales y decir que es lo mismo un matrimonio de homosexuales que un matrimonio normal». Frente a ello, defendió que «hay que crear familias duraderas, que no haya que adoptar niños en el extranjero».
Irak y la «suerte»
El fundador del PP denunció, asimismo, los intentos revisionistas que atribuyó al actual Ejecutivo. «Quieren intentar otra vez una nueva transición y recordar peleas de nuestros abuelos que ya se pelearon bastante», acusó.
Antes de abandonar la tribuna, a donde subió a recogerlo Mariano Rajoy en medio de los aplausos de la audiencia puesta en pie, Manuel Fraga dejó otra 'perla' a su sucesor al frente del partido: «Que algunos te critiquen, querido José María, por decir que sólo hay una potencia mundial es que no saben lo que dicen. Otra cosa es que haya habido más o menos suerte en Irak».