Mariano Rajoy pronosticó ayer que la inclusión del término 'nación' en el Estatut creará «muchas tensiones y problemas» en el futuro. El presidente del Partido Popular echó en cara al PSOE que haya accedido a utilizar esta expresión para referirse a una comunidad autónoma con el argumento de que carece de importancia. «Si no significa nada, no tiene sentido hacerlo y si significa algo, como creemos los nacionalistas y yo, estaremos ante una partición de la soberanía nacional».
El preámbulo del Estatut acordado a última hora del jueves por los socialistas y CiU dice lo siguiente: «El Parlamento de Cataluña, recogiendo el sentimiento y la voluntad de la ciudadanía de Cataluña, ha definido, de forma ampliamente mayoritaria, a Cataluña como nación. La Constitución española, en su artículo segundo, reconoce la realidad nacional de Cataluña como una nacionalidad».
Esta definición aún no ha sido votada por la ponencia del Congreso. Los populares solicitaron que se relegara su discusión hasta el lunes porque no habían tenido tiempo para estudiarlo y porque Soraya Sáenz de Santamaría, Federico Trillo y Josep Piqué debían asistir a la convención que este fin de semana celebra su partido.
Rajoy advirtió, no obstante, de que aceptarla sería un «gran error» porque, entre otras cosas, los catalanes «nunca» han querido que Cataluña sea una nación. La prueba es, a su juicio, que ninguno de los dos estatutos previos recogieron este sentimiento y que optaron por los términos «región» y «nacionalidad».