La Diputación intensificará la caza del corzo en la próxima temporada, que comienza en abril, para controlar la expansión de esta especie en Vizcaya. El diputado de Agricultura anunció ayer que se ampliará el cupo de ejemplares -hasta ahora estaba en 65- y por primera vez se permitirá la captura «selectiva» de hembras. Eusebio Larrazabal compareció en las Juntas Generales a petición del PP y EB para informar sobre los destrozos causados por esta especie y, sobre todo, el jabalí, en los cultivos de los baserritarras vizcaínos.
Aunque no aportó cifras concretas, Larrazabal considera que los daños superan los tres millones de euros denunciados por el sindicato agrario Enba. Los seguros de los productores no cubren este tipo de incidencias, por lo que están negociando con una compañía para contratar una póliza específica. El responsable foral se mostró dispuesto a subvencionar la prima «en alguna medida», pero dejó claro que no se concederán ayudas directas. «Estamos dispuestos a echar una mano, pero no nos responsabilizamos de los daños. Los animales silvestres no son propiedad de la Diputación», dijo.
La expansión del jabalí es un hecho «en toda Vizcaya». Especialmente en Urdaibai, el valle de Arratia, Orozko y Las Encartaciones. El corzo está más presente en municipios como Muxika y Dima. Además de las pérdidas para el campo, la irrupción de ejemplares en la calzada «ha provocado accidentes de tráfico y no queremos que se repitan», destacó el diputado.
Críticas a las batidas
La institución foral facilita repelentes para ambas especies a los baserritarras con el fin de proteger sus explotaciones. En el caso del jabalí, también se suministran jaulas-trampa a los ayuntamientos. Larrazabal cree que, cuando estas medidas no funcionan, la mejor estrategia es mantener la «presión cinegética». En la prórroga de la temporada de caza, autorizada a finales de enero y con un mes de duración, se han abatido 30 jabalíes y dos corzos mediante batidas, una técnica que ha suscitado las críticas del PP.
«Se podía haber optado por técnicas menos invasivas», afirmó Arturo Aldecoa. A su juicio, la modalidad de espera es «igual de efectiva» para controlar la población y las batidas «pueden causar daño a otras especies, especialmente cuando como ahora coinciden con la época de cría».
El diputado replicó que las batidas son medidas «excepcionales» y constituyen el método «más eficaz» para frenar los ataques a cultivos. «Tienen una incidencia controlada en zonas concretas, y elegimos las fechas teniendo en cuenta la época de partos», afirmó. Sus argumentos no convencieron al PP, que cuestionó especialmente la política seguida con el corzo.
«No se pueden comparar los destrozos con los del jabalí», aseguró Aldecoa. En su opinión, «los daños que causa el corzo son muy limitados y su número tampoco es elevado». Según dijo, ha constatado la «preocupación» de algunos naturalistas por la presión cinegética que se ejerce sobre el corzo, que se reforzará en la próxima campaña.
En cuanto al jabalí, a partir del día 6 de este mes y hasta el 31 de julio se podrá practicar la caza a la espera en las zonas donde se hayan constatado destrozos. Serán los propietarios de las viviendas, si tienen permiso, o los cazadores locales los que organicen la jornada, que debe comunicarse al Departamento de Agricultura con 24 horas de antelación.