Menos peña que en la inauguración del apartado del metal se juntó el jueves en el Bilborock para catar la primera tripleta pop-rock del 18º Villa de Bilbao. Abrieron los invitados baracaldeses The Sinclairs, dos chicas y dos chicos con más actitud estética y gusto cultural que resultados prácticos al lanzar un repertorio guitarrero con intención cool y muy nuevaolero: Exene Cervenka, Cramps, Joe Jackson... Nos gustaron el guitarrista y los trajes de los chicos.
La cima de la velada la ocuparon los Blood Seekers giputxis, cinco acelerados punk-a-rollers con maquillaje entre los Misfits y 'La matanza de Texas' y un embate criminal disparado como si fuesen conductores kamikazes cuesta abajo y sin frenos. Con querencia asesina, dos guitarras al gusto escandinavo (en plan Turpentines y tal) y un sombrero vaquero tapizado con piel de leopardo, los de Hondarribia compartieron 'katxis' con la clac de vanguardia y se agitaron espasmódicos mientras caían piezas de punk palpitante tipo Dwarves, salvajadas vía Poison Idea, ráfagas a lo Zeke, brutalizaciones de Discípulos de Dionisos, un par de covers (se despidieron con 'R&R Machine' de Rockzilla) y mucha marcha. Ojalá el jurado no se olvide de ellos por participar el primer día.
Despidieron los sevillanos Pony Bravo, bien conjuntados, asentados en su adusto cantante (con influjos entre Jim Morrison, Nick Cave y el de Tindersticks) y mejores, por minimales, al usar dos bajos que más instrumentos.