El líder del PP, Mariano Rajoy, ha dicho hoy que frente a un presidente del Gobierno "errático" y dos años "dilapidados", su partido es la "esperanza" del futuro, para lo cual ofrecen un proyecto "sólido y ambicioso" que prepara "un mañana previsible en el que ni corramos aventuras ni demos palos al agua". En su discurso de clausura de la Convención Nacional del PP, Rajoy ha acusado a José Luis Rodríguez Zapatero de "carecer de planes" y de proyecto político, así como de "ocultar sus intenciones en un pozo de sombras". "No quiere comprometerse para no tener las manos atadas y depende de lo que dispongan sus aliados".
"Reclamarle transparencia sería una forma de crueldad", ha apostillado Rajoy, antes de explicar que de esta convención el PP recogerá los retos y respuestas para convertirlas en un "programa de acción para el futuro" que sea "sólido y ambicioso" y en el que "habrá sitio para todos y al que todos podrán arrimar el hombro". "Tenemos las personas, los programas, los instrumentos", ha aseverado Rajoy, quien ha agregado que el PP "no pretende ser otra cosa sino el cauce político que permita articular una voluntad española mayoritaria para salir de este marasmo de aventuras improvisadas".
Como aval, los populares cuentan con sus ocho años de Gobierno. "No carecíamos de criterio, no embarcamos a los españoles en pleitos arcaicos, no desenterramos rencores rancios", ha dicho Rajoy queriendo poner de manifiesto el contraste con la política del Gobierno Zapatero. A su juicio, los españoles "respondieron" y "volverán a responder" porque este partido tiene un "enorme caudal de confianza en los españoles". "Vamos a convocarles a una gran tarea hecha de sensatez, de compromiso y de dignidad", ha precisado el presidente del PP. Además, Rajoy ha asegurado que su partido no ejerce de "salvador" ni "arrastra ideas preconcebidas" ni hace "ingeniería social". "Estamos al servicio de la sociedad y nuestro único norte lo marcan las necesidades de la gente". "Los electores lo que desean es vernos unidos, dispuestos a trabajar, defendiendo sin desmayo lo que es de razón y de justicia, y preparando el terreno para un mañana previsible en el que no despilfarremos nuestras oportunidades".
Apoyo en política antiterrorista
Mariano Rajoy ofrecía esta mañana su ayuda al Gobierno "con toda sinceridad" para "evitar que se cometan errores de difícil arreglo" y defendió "acuerdos razonables" en política antiterrorista y de organización territorial, en particular sobre la reforma del Estatuto catalán. En su discurso durante la Convención ha considerado que "estamos a tiempo de evitar comprometer el futuro por dar pasos que no deben darse" y ha subrayado que Rodríguez Zapatero, "sabe que jamás me he negado a sentarme con él para llegar a estos acuerdos".
"Ahora bien, si él prefiere otros acompañamientos que no se escude en mi falta de colaboración", ha advertido Rajoy, quien ha explicado que si los socialistas pretenden contar con su apoyo tanto en la lucha contra ETA como en la reforma del Estatuto catalán deberán tener en cuenta que "el acuerdo ha de ser para rectificar el error, no para bendecirlo". Rajoy ha lamentado que el Gobierno recrimine al PP que no respalde la política antiterrorista, pero ha asegurado que no sólo desconoce cuáles son las intenciones de Zapatero en esta cuestión -"nunca he conseguido que me lo exponga"-, sino que se ha preguntado "si de verdad quiere consenso con nosotros ¿por qué rompe el que ya existía?".
Para el presidente de los populares "bastarían dos cosas bien fáciles" para recuperar el acuerdo: cumplir el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo y la Ley de Partidos, de modo que se reafirme que "el Gobierno de España no está dispuesto a pagar ninguna clase de precio porque nos perdonen la vida". El líder del PP se ha interrogado sobre las razones por las que Zapatero "ha sustituido el objetivo de la derrota de ETA por el de la negociación" y también ha querido saber en qué le "estorba" el Partido Popular. "¿Qué es lo que nosotros estorbamos?, ¿Acaso impedimos que se derrote a ETA? No. ¿Impedimos que la policía persiga a los terroristas? No. ¿Impedimos que los jueces los encierren? No. ¿Qué impedimos? ¿De qué se queja?".
Rajoy ha asegurado que si lo que lamenta el Gobierno es que a su partido no le guste que "se rompa el Pacto Antiterrorista", "se burle la Ley de Partidos" y "se lleve ya un año haciendo guiños a ETA", los socialistas "van a tener queja para rato". Ha insistido no obstante en la idea de que el Gobierno "nos tendrá a su lado", si rectifica su política antiterrorista tanto por una cuestión de dignidad y respeto a los que han sufrido el azote del terrorismo, como de eficacia para su desaparición.
Referencia a las víctimas y al Estatuto catalán
En relación con las víctimas, ha acusado a Zapatero de no entender que el principal problema no es de dinero ni de compasión "sino de dignidad", y que las víctimas "representan la agresión que ha sufrido la Nación española, que ha sido y sigue siendo objetivo de los asesinos". A las víctimas mortales de ETA ha dedicado también Rajoy la última parte de su discurso, para afirmar que "nosotros no les olvidamos" y que "más allá del dolor de su ausencia, nos mueve la deuda que tenemos contraída", que "nunca dejaremos de atender para que nunca llegue el día en que alguien pueda pensar que murieron en vano".
Respecto al proyecto de estatuto catalán, al que dedicó una pequeña parte de su intervención, el líder del principal partido de la oposición ha insistido en que "ha sido un error" y que el texto "es malo para los catalanes". Rajoy ha lamentado que es la primera vez que un Gobierno de la nación no pacta un estatuto de autonomía con el principal partido de la oposición y ha pedido a los socialistas que no pretendan que el PP "mienta descaradamente" apoyando un texto que asegura que "España no es una nación" o que "todos los españoles no tienen los mismos derechos y obligaciones". Por este motivo, ha repetido que también aquí "el acuerdo ha de ser para rectificar el error, no para bendecirlo".
El líder del PP ha clausurado la Convención Nacional de su partido, celebrada durante el fin de semana con la participación de 3.100 cargos electos y 4.000 invitados, entre ellos los presidentes de formaciones conservadoras de países como Francia y México. La jornada de hoy es la tercera de un encuentro en el que además de los discursos de los principales dirigentes del PP se han sucedido los debates de distintos grupos de trabajo sobre asuntos como las energías alternativas, la conciliación de la vida familiar y laboral, la inmigración o los retos del idioma español.