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Domingo, 5 de marzo de 2006
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CULTURA
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Los Oscar contra el sistema
La 78 edición de los Premios de la Academia se decidirá entre películas contestatarias y adultas, reflejo del descontento social y político en Hollywood
Quién le iba a decir a Robert Altman que el mismo Hollywood que retrató en 'The Player' iba a concederle el Oscar de honor. Aquella sarcástica pintura de la deshonestidad y ambición de una industria pueril, venal, ruin y riquísima bastaría para recompensar con la estatuilla a un cineasta insobornable y a contracorriente, que no podía haber elegido mejor edición para pronunciar su discurso. Habría que remontarse a los años 70 para encontrar películas de tan marcado carácter político, reflejo del descontento social en Estados Unidos.

Valgan como prueba dos hechos insólitos: las candidaturas a los Independent Spirit Awards, los premios del cine independiente, son este año calcadas a los Oscar. Y sólo uno de los cinco largometrajes a concurso pertenece a una 'major': 'Múnich' (Universal). Dos están protagonizadas por homosexuales y otra por un terrorista. Hay denuncias sobre el racismo y la violencia policial, la homofobia y la caza de brujas del senador McCarthy. El más fotografiado en la alfombra roja será el triplemente nominado George Clooney, un demócrata convencido que apuesta por remover las conciencias.

Hollywood ha reservado el espectáculo -'King Kong', 'La guerra de los mundos'- para las candidaturas testimoniales. Pero una industria neuróticamente obsesionada por amasar dinero, más interesada «en cerrar tratos que en hacer películas», como ha dicho gráficamente Billy Wilder, no podía dejar de sacar tajada de esta marea reivindicativa.

Poco importa ahora que el guión de 'Brokeback Mountain', la favorita con ocho nominaciones, deambulara por los estudios durante años. Hollywood sólo sabe que esta trágica historia de amor entre dos pastores costó 13 millones de dólares y lleva recaudados más de 75 sólo en Estados Unidos. El filme de Ang Lee les ha abierto los ojos: los productos con temática gay interesan a un segmento amplio de la población, no sólo al público homosexual.

Las corporaciones mediáticas ya han tomado nota. Sony Music ha creado un sello bautizado 'Music with a Twist' con la cantante lesbiana Melissa Etheridge y estrellas con tirón entre los gays, como Beyoncé. MTV posee su canal 'rosa', Logo, y la CBS ha lanzado una nueva frecuencia en FM, Twist Radio. ¿Cómo se llama el personaje de Jake Gyllenhaal en 'Brokeback Mountain'? Jack Twist.

El hombre Martini

'Truman Capote' también está protagonizada por un personaje homosexual, aunque a su director no le interesa tanto la sexualidad del escritor sino el doloroso proceso de la creación artística. El espeluznante doblaje al castellano, con Capote devenido Boris Izaguirre, hurta la brillante composición de Phillip Seymour Hoffman, virtual ganador del Oscar al mejor actor.

Al final, la crónica de la escritura de 'A sangre fría' aparece como la cinta menos politizada entre las cinco candidatas. Por su parte, a George Clooney le gustan tanto los años 50 que hasta cultiva en la vida real una imagen de hombre Martini en la Riviera. No hace falta leer entre líneas para trasladar al presente el enfrentamiento entre el periodista televisivo Edward R. Murrow y el senador McCarthy en 'Buenas noches, y buena suerte'. La elegancia de su segundo largometraje como realizador -blanco y negro, jazz entre humo de cigarrillos- no rebaja la agria censura de Clooney a la Administración Bush.

Las 6.000 papeletas de los académicos, custodiadas hasta esta noche por PricewaterhouseCoopers, parece que decidirán entre 'Brokeback Mountain' y 'Buenas noches, y buena suerte', en un año donde Hollywood ha contemplado con temor el descenso de las recaudaciones en Europa. «Los miembros de la Academia han elegido homenajear películas que son distintas de las que ven el resto de americanos», ha precisado el productor de la gala, Gilbert Cates. Títulos en lo más alto de los paneles críticos, pero que pasaron de refilón por el 'box office'.

Ni siquiera Steven Spielberg -que también compite con 'La guerra de los mundos'- ha podido sustraerse a la politización. La turbia 'Múnich' pone en la picota el terrorismo de Estado israelí a raíz de la matanza de los Juegos Olímpicos de 1972. El 'lobby' sionista ha montado en cólera por la imagen que el director de 'La lista de Schindler' ofrece del Mosad, aunque muchos le han reprochado la ambigüedad de la propuesta: ¿condena o humaniza a un asesino a sueldo de un Gobierno?

Inspirada en un hecho real (su director, Paul Haggis, fue atracado a punta de pistola en su coche), 'Crash' no ha encarado demasiado bien el último tramo hacia el Oscar: sus productores andan a la greña, reclamándose millones y discutiendo quién subirá al escenario si ganan. El homenajeado Altman habrá votado por ella: este retrato coral de la caótica, inhumana y racista Los Ángeles no podría existir sin su obra más influyente y redonda: 'Vidas cruzadas'.

«Este año compiten películas pequeñas con temas complejos que plantean preguntas, no dan respuestas», ha observado Ang Lee, director de 'Brokeback Mountain'. Las incógnitas de la 78 edición de los Oscar afectan hasta a la propia nacionalidad de las películas. ¿Bajo qué bandera será presentada la palestina 'Paradise Now', favorita al Oscar de habla no inglesa y boicoteada por Israel?



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