Rafael Nadal contabiliza su primer título de la temporada. Se impuso a Roger Federer en la final de Dubai por 2-6, 6-4 y 6-4 en una hora y 56 minutos. El de Manacor lloró tras consumar una complicada victoria. El suizo ponía a prueba en este duelo, el mejor del mundo de la raqueta, la recuperación del jugador español, y los acontecimientos han demostrado que el mallorquín, achaques aparte, se mantiene en la brillante línea que la temporada anterior le permitió conseguir nada menos que once títulos.
Era para Nadal el octavo encuentro del año frente a los 17 que ha disputado su adversario. El español no acertó en Marsella, donde perdió ante Clement en semifinales, en su primer torneo de 2006, pero en Dubai ha sabido aprovechar sus oportunidades para enriquecer su historial y su cuenta corriente. Hasta ahora sólo había conseguido 29.000 dólares por su semifinal en Marsella. En territorio dubaití obtuvo 187.500, además de sumar 300 puntos para la Carrera de Campeones.
La final fue un partido de contrastes. Federer dominó la situación en el primer set, con dos rupturas. Creyó, ante el nerviosismo acusado por Nadal, que tenía prácticamente resuelto el compromiso y no contó, craso error, con la capacidad de recuperación de esa mente prodigiosa controlada por un Rafael Nadal decidido a partir de aquel momento a remontar el resultado, como hizo en la final del Masters Series de Madrid ante Ljubicic o en Roland Garros 2005 frente al propio Roger Federer.
Si el jugador helvético deslumbró durante el primer set y literalmente llegó a machacar al español con sus tiros cruzados y profundos, después los espectadores quedaron encandilados con la entrega de un Nadal dispuesto, no a vender cara su derrota, sino a convertirse en el campeón del torneo. El magnetismo de Federer con su raqueta se transformó para menos como consecuencia del intenso ritmo que imprimió Nadal a su juego.
Nueve finales
El de Manacor sumó el empate a una manga con una ruptura en el noveno juego. Después inició el tercer período con otro break e incluso se colocó con 2-0, pero Federer contrarrestó la ventaja. En el noveno surgió la ruptura que sería definitiva. Con saque a favor, y gracias a un error de revés por parte del de Basilea, Nadal pudo celebrar su merecida victoria. El triunfo confirma la firmeza del tenis del mallorquín frente a un rival que es número uno del mundo desde el 2 de febrero de 2004.
Nadal no jugaba una final desde Madrid (octubre). Con este triunfo suma nueve finales consecutivas ganadas. A sus 19 años pone de relieve que, si las lesiones lo respetan, también en este 2006 podrá desarrollar una temporada de cine. Por su parte, Federer llevaba saliendo vencedor en los 56 últimos partidos sobre superficie dura, récord que ha truncado el español. Nadal tuvo problemas para meter el primer servicio, pero con sus golpes cruzados y largos superó a un adversario tan ilustre como el número uno de la clasificación mundial. Indian Wells y Miami son los dos próximos compromisos del de Manacor.