Los clubes de Segunda División acordaron ayer en Lekeitio constituirse como asociación para gestionar una nueva Liga vasco-cántabra de traineras. La entidad, cuyo nombre todavía no está definido, tendrá autoridad también para alcanzar acuerdos con las distintas federaciones y ligas como la ACT, así como con cualquier otro estamento.
Un total de 24 embarcaciones, 19 vascas y 5 cántabras, pugnarán en esta competición divididas en dos categorías. En esta campaña inaugural, se ha establecido un criterio de territorialidad para configurar las doce cuadrillas que remarán en Segunda A.
De la docena de traineras resultantes, tres serán obligatoriamente cántabras y nueve vascas. Entre estás últimas, además, deberá haber un mínimo de tres vizcaínas y otras tantas guipuzcoanas que muy probablemente saldrán de una eliminatoria a doble jornada. Santander, Pontejos, Laredo, Camargo y Colindres, por contra, deberán decidir su propio sistema para determinar el trío de seleccionadas.
Presidente de la ACT
El resto de embarcaciones disputará automáticamente la Liga B. Los ascensos y descensos, así como los calendarios de ambas categorías, se definirán en futuras reuniones.
La asamblea constituyente de esta la asociación tendrá lugar el próximo día 18 en los locales de Ur Kirolak, en San Sebastián. La ACT tiene previsto celebrar esa misma jornada una asamblea en Bilbao para elegir al nuevo presidente y junta directiva tras la dimisión de Ángel del Hoyo. La plancha encabezada por el representante de Castro, Pedro Mari Bravo, es la única candidata.
Dos horas antes tendrá lugar una reunión entre los servicios médicos de los clubes y el Comité Antidopaje y de Control de Salud de la ACT para exponer las líneas de actuación de este órgano durante la temporada y para que los participantes formulen las preguntas oportunas.