El Correo Digital
Domingo, 5 de marzo de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
MUNDO
MUNDO
La hacienda vacía de la ministra
La titular británica de Cultura se separa de su marido por sus turbios negocios con Berlusconi
La hacienda vacía de la ministra
EL MARIDO de la ministra, el abogado David Mills, amenaza con un aerosol a un fotógrafo. / AP
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

En los peores tiempos de Tony Blair, la broma en Westminster era que la pérdida de aliados le había dejado con el apoyo exclusivo de la ministra Tessa Jowell. La broma consistía en dejar al supremo líder aislado en compañía de una política cuyos discursos suelen ser tediosos.

Luego, la titular de Cultura y Deportes formó parte del equipo que ganó por sorpresa el voto del Comité Olímpico Internacional para hacer de Londres una futura sede de los Juegos. Tras el triunfo suele llegar la penitencia y la de Jowell se ha convertido en una tragedia personal.

Desde hace varias semanas, la ministra capeaba un temporal como consecuencia de las actividades de su marido, David Mills. Ella era una asistente social y él un prometedor abogado, gran cocinero, buen clarinetista. Eran, en los años setenta, concejales laboristas en el Ayuntamiento de Camden. El amor prendió y rompieron sus previos matrimonios para casarse.

Mills decidió al mismo tiempo reciclarse profesionalmente en ley comercial internacional y creó una firma que asesoraba a empresas sobre asuntos fiscales. En los años noventa, Jowell logró su escaño de diputada. Mills captó un buen cliente: Fininvest, el conglomerado de Silvio Berlusconi.

¿Evasión de impuestos?

Eran una pareja de lustre en el nuevo laborismo. Ella, una firme aliada de Blair. Él, un próspero consejero sobre eso que los británicos que se dedican a esas cosas describen como «la flexibilidad de la ley común para el planeamiento fiscal». ¿Evasión o evitación de impuestos? Ésa es la cuestión.

En las últimas semanas, Mills se quejaba de que jueces italianos que persiguen a Berlusconi están filtrando a la prensa datos de un proceso en el que él está implicado. Los datos le acusan de recibir un regalo, algunos periódicos lo llaman soborno, de más de medio millón de euros por testificar en favor del primer ministro italiano.

Mills utilizó ese dinero en una alambicada operación financiera que incluía un préstamo bancario para una inversión y una hipoteca sobre la vivienda de ambos cónyuges. Tessa Jowell se ha librado esta semana de las peticiones de dimisión después de que una investigación oficial aceptase su explicación. Su marido no le dijo nada.

«¿De qué hablan en el desayuno?», se preguntaba el 'Daily Mail' en su portada. El ascenso del feminismo neolaborista parecía contradecirse con la idea de la ministra, que deja a su hombre que haga trucos con sus propiedades sin informarle. Se libró de la dimisión, pero ayer Jowell y Mills anunciaron su separación.



Vocento