Cuatro agentes de inteligencia afganos murieron ayer a causa de una bomba que destruyó su vehículo en el sur de Afganistán, donde también falleció un soldado francés en un enfrentamiento con los talibanes, informaron fuentes oficiales de Kabul.
El atentado se produjo en la provincia de Helmand, y la bomba, accionada por control remoto, mató al responsable de inteligencia del distrito de Nad Ali y a sus tres guardaespaldas cuando viajaban en su vehículo. El viernes, en esa misma provincia, la Policía mató a ocho supuestos insurgentes y arrestó a otros diez, según fuentes oficiales.
Además, el Ministerio francés de Defensa informó de la muerte de un soldado de las fuerzas especiales galas durante un enfrentamiento con supuestos rebeldes en la provincia de Kandahar, también al sur del país centroasiático.
Se trata del segundo militar francés que muere en combate en Afganistán, donde el Ejército europeo está desplegado desde el verano de 2003.
Durante el año pasado murieron cerca de 1.500 personas en territorio afgano en diversos incidentes violentos, causados la mayoría por ataques de los talibanes, que gobernaron el país entre 1996 y 2001.