El ex presidente y premio Nobel de la Paz en 1987 Óscar Arias, de 65 años, se declaró ayer ganador de las elecciones en Costa Rica y confió en el diálogo con su oponente, Ottón Solís, que aceptó su derrota, poniendo así fin a un largo proceso de escrutinio manual que se ha prolongado durante catorce días. «Ya no soy el candidato. Hoy soy el presidente de todos los costarricenses», afirmó Arias en las cercanías de su casa, al oeste de San José.
Arias, del Partido Liberación Nacional (PLN, socialdemócrata), felicitó a Ottón Solís, del Partido Acción Ciudadana (PAC, centro), ambos en la oposición, por haber demostrado la «hidalguía de reconocer este triunfo». «Tenemos amistad desde hace muchos años y sé muy bien que vamos a poder dialogar y llegar a acuerdos respetándonos mutuamente», dijo.
El ganador de los comicios del 5 de febrero, que ya dirigió el país centroamericano entre 1986 y 1990, se mostró confiado en que el PAC será una «oposición constructiva», con la que buscará entablar el diálogo para buscar consensos que «construyan acuerdos» en grandes temas de la agenda de Costa Rica.
El Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) concluyó el 22 de febrero el recuento manual de los votos, pero no declaró al presidente electo debido a que tenía que resolver 696 denuncias de presuntas irregularidades. Los resultados dieron a Arias una estrecha ventaja de 18.165 votos (1,1%) sobre Solís, según cálculos de la Asociación de Prensa Extranjera con base en actas oficiales.
Claridad
En su mensaje de aceptación de la derrota, Solís expresó que «ya no hay razón legal para esperar. El país necesita claridad. Oscar Arias será presidente a partir del 8 de mayo. Le deseo lo mejor y espero que Dios lo ilumine».
El PAC presentó la mayoría de las 696 denuncias de irregularidades en el escrutinio, que fueron estudiadas y rechazadas posteriormente por el tribunal electoral. Consultado al respecto, Solís únicamente dijo que «todas las protestas estaban muy bien fundamentadas» y añadió que su formación quiero ser «respetuosa con la institucionalidad».
Solís, un economista de 51 años, dijo en la sede de su partido junto a su esposa, Shirley Sánchez, y sus principales allegados, que el diálogo será muy necesario, por lo cual envió a Arias «una carta con algunas propuestas». «En el PAC le atribuimos gran importancia al diálogo sin exclusiones y sin acusaciones de ningún tipo», agregó el nuevo líder de la oposición costarricense.