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Domingo, 5 de marzo de 2006
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POLÍTICA
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Bono teme que el despliegue de cazas en el Báltico provoque un incidente con Rusia
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El ministro de Defensa teme un incidente grave con Rusia a causa del despliegue de cuatro cazas españoles 'Mirage F-1' en Lituania, previsto para el próximo mes de agosto en el marco de una misión de la OTAN para la vigilancia y control del espacio aéreo de los países bálticos. Un portavoz oficial explicó que José Bono quiere introducir reservas al uso por la Alianza de esos aparatos, para que cualquier interceptación o derribo de objetivos tenga que ser autorizada antes por la cúpula militar española.

Los cuatro aviones, adscritos a la base albaceteña de Los Llanos, se desplegarán el 1 de agosto en Siauliali, al norte de Lituania, para cumplir el compromiso asumido por la OTAN en febrero de 2004 de proteger a los estados recién incorporados a la Alianza sin recursos para defenderse de ataques aéreos de terceros países o de grupos terroristas. Es el caso de Eslovenia, cuya defensa asumió Italia, y también de Letonia, Estonia y Lituania, para quien la OTAN diseñó un turno rotatorio de vigilancia que irritó al Gobierno de Rusia, que considera la decisión poco amistosa.

La operación le costará a España 1,3 millones de euros y supondrá movilizar entre 35 y 40 efectivos, que permanecerán en alerta constante para neutralizar los aparatos no identificados que penetren en el cielo de la OTAN. De forma constante, uno de los aviones deberá estar listo para despegar en cinco minutos y otro, en quince. España sucederá a Turquía en ese cometido hasta el 30 de noviembre. Después, les tocará el turno a Bélgica, Francia, Rumania y Portugal.

Bono expresó hace unos días su temor a que un avión de pasajeros ruso fuera de control o secuestrado para perpetrar un ataque terrorista al estilo del 11-S penetre en cualquiera de esas repúblicas y la OTAN decida derribarlo. Para evitar malentendidos, el ministro presionó a la Alianza con el fin de introducir una reserva en el cumplimiento de la misión: si hay que derribar una aeronave, la orden deberá partir del jefe del Estado Mayor de la Defensa español, Félix Sanz, y no del mando atlántico.

Bono recabó el apoyo de la Comisión de Defensa del Congreso para esta misión el pasado 22 de junio, cuando transmitió a los diputados la necesidad de «cubrir el hueco» dejado en el cielo de la OTAN por la falta de equipamiento de sus nuevos socios. Agregó que «así no podemos seguir mucho tiempo» e instó a esos países a dotarse cuanto antes de aviones de combate.



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