¿Qué tienen en común Mecano, Abba y Henry Mancini? Que sus partituras triunfan en los escenarios de Madrid, convertidas en musicales. El género está salvando a los teatros e incluso cines, que estaban de capa caída, y que ahora cuelgan a diario el cartel de 'No hay billetes'. La capital de España está aún lejos de París, de Londres o de Nueva York, pero este tipo de espectáculos ha ido ganando adeptos hasta el punto de que, dato inédito, en estos momentos hay diez títulos simultáneamente en la cartelera y algunos que, tras su éxito, se han ido de gira y no tardarán en regresar.
El último en llegar ha sido'Scaramouche'. Su director musical y creador, Nacho Alonso, quería hacer «algo diferente» a lo que se ofertaba en la cartelera y, durante dos años, trabajó en un «guión intenso que involucrase a la gente». Basándose en la novela del italiano Rafael Sabatini, Alonso ha creado un guión que tiene continuación en la música y que, en su opinión, está dotado de «una visión cinematográfica» en la que hay amor, amistad y acción. Para ponerla en escena ha contado con artistas consagrados como Paco Cecilio y Francisco Racionero, junto a un elenco de jóvenes estrellas entre las que están el cantante y actor Enrique Sequero (sustituto de Raphael en 'Jekyll y Hide'), Esmeralda Grao, Helen de Quiroga y Luis Livingston, líder del grupo Doctor Livingston y compositor para la serie 'Sexo en Nueva York', que debuta en el escenario como 'Scaramouche'.
Género español
Enrique Sequero considera que el éxito de los musicales está en que es género «muy nuestro, que empezó con la zarzuela». En torno a las producciones trabajan decenas de artistas, músicos, sastres, maquilladores y peluqueros, «lo que las convierte en un industria emergente».
'Scaramouche', por la que se han interesado ya varios productores de Centroeuropa e Iberoamérica, ha costado 700.000 euros, pero no es de los más caros. Con un presupuesto mayor está en escena desde enero la versión teatral de la serie de televisión 'Fama', dirigida por Ramón Ribalta y protagonizada por Esther Peñas, Eva María Cortés, Dafne Fernández, Momo Cortés y Eva Diago. El interés por el musical ha llevado a que desde diversos puntos de la Península se programen viajes a Madrid para ver los montajes. Los responsables de las salas y los productores, conscientes de ello, han adelantado los horarios para que «todos», dicen, puedan disfrutar del espectáculo.