Y salimos de Moscú muy vivos después de haber pasado momentos de mala muerte. De lo ruso ya, tabla rasa hasta la vuelta en el Buesa Arena. Domingo de reencuentro equipo-afición tras meter la 'Quinta'. ¿Qué marcha en la vitrina! En el fórum vitoriano, el Fórum vallisoletano con sed de victorias.
Primera cata
Las cepas vitorianas con más altura. De inicio, el 'vinho' portugués, Santos, dando sabor desde el exterior. Borrachera ofensiva de ambos equipos con la defensa dormida en las barricas. Las zonas vallisoletanas se mostraron baldías y sin dar fruto. Mucho pequeño y Hansen de rey del rebote ofensivo endulzando paladares.
En los del Fórum, Rejón nos ponía de mala uva. En los nuestros, el vino de año, Splitter, mantenía a su equipo. El baloncesto se acorchó por momentos y lo mejor de la primera cata fue que la victoria no se nos aguó.
Segunda cata
La vuelta de Prigioni se le subió a la cabeza al Fórum y comenzaron a aparecer los pases reserva. Zonas en ambos equipos y los árbitros con su propia marca de protagonista.
El juego seguía sin llenar los paladares del público. Hopkins era el sabor del vino añejo en los visitantes. Cuando las cosas se complicaron, se destapó en el TAU una botella muy especial con número de serie. Serkan Erdogan acabó por revolver los estómagos pucelanos y asentó los vitorianos.
Trago final
En un partido con Luis Scola haciendo escala y a la espera del asalto lituano, el Baskonia atragantado encontró en Erdogan y Splitter el buen sabor de la victoria que acabó mareando al Fórum.