 REÑIDO. Olaizola I golpea una pelota. / D. APREA |
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| OLAIZOLA II-ZEARRA 22 - OLAIZOLA I-OTXANDORENA 15 |
Pelotazos a buena 767
Tiempo total 78 minutos
Tiempo real 43 minutos
Olaizola II Olaizola I
Zearra Otxandorena
Tantos ganados 7 5
Tantos perdidos 4 11
Tantos de saque 4 6
Resultados parciales: 0-2, 1-2, 1-5, 4-5, 4-7, 7-7, 9-7, 9-10, 10-10, 11-11, 11-13, 13-13, 15-13, 15-14, 16-14, 16-15 y 16-22.
Incidencias: El Municipal del Bergara rozó el lleno.
Apuestas: El dinero se cantó de salida, 100 a 30 euros, a favor de Olaizola II-Zearra. |
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No fue fácil la empresa para el benjamín de los Olaizola y Oier Zearra. El billete para la final del Parejas se lo pusieron muy caro su hermano Asier y Otxandorena. Hasta pasado el ecuador del partido reinó la igualdad: 11-11 y 13-13. Fue en el momento en el que el campeón del Manomanista tomó la iniciativa y provocó los errores forzados de sus oponentes y se fue al cartón veintidos, 22-15.
Olaizola I fue meridianamente diáfano a la hora de analizar la eliminatoria en los mismos vestuarios del Municipal, que rozó el lleno. «Hemos salido derrotados más por deméritos propios que aciertos de ellos», dijo. «Hemos fallado varias pelotas tontas en el momento culminante del partido y les hemos puesto el triunfo en bandeja», añadió.
Fue un juicio muy acertado. Mientras el dúo navarro-vizcaíno sólo regaló cuatro pelotas, los derrotados se precipitaron en 11 ocasiones al abismo. Eso se llama autoeliminarse. Y ante unos rivales que, además de mostrarse eminentemente tacaños en el frontón, saben explotar al máximo todo tipo de oportunidades.
La propuesta inicial de Asier e Iñaki Otxandorena no resultó para nadie una sorpresa. Cargar el juego a la posición del zaguero de Galdakao, con el fin de ir minando su resistencia y dejar al pequeño de los Olaizola como una auténtica figura decorativa. La táctica era sobre el papel acertada. Lo importante era desarrollarla de principio a fin.
Desgaste
El juego de desgaste primó por encima de la creatividad. Tanto es así que hubo un tanto que subió al marcador de Olaizola I de una paradita al 'txoko', después de intercambiarse 132 pelotazos a buena. El siguiente también se cerro con una cifra -121 pelotazos- muy considerable. El duelo se había metido en una carrera maratoniana. En una prueba de resistencia.
Se llegó a la mitad del camino que conduce a veintidós con las espadas en todo lo alto: 11-11. El equilibrio se certificó nuevamente dos tantos más adelante, 13-13. A estas alturas daba la impresión que el más tocado del cuarteto era el pelotari vizcaíno. Le costaba mover la pelota y sus envíos se quedaban por delante del cuadro cuatro.
Aimar, desde su atalaya privilegiada, muy pronto se dio cuenta de la situación. Retrasó su posición y fue oxigenando la zona de su compañero, que estaba sufriendo como un perro sediento en la mitad del desierto. El choque fue adquiriendo una tonalidad colorada, faja que tiene como potestad lucir el campeón del Manomanista.
Pero el luminoso se resistió a decantarse hacía ningún lado, 15-13, 15-14, 16-14 y 16-15. Oier Zearra superó su crisis, sufriendo y padeciendo al máximo, y pasó de dominado a dominador. El que acabó roto fue Otxandorena. En 10 minutos Olaizola II finiquitó el compromiso.
El triunfo les catapulta al final del Campeonato de Parejas. La cita será el 19 de marzo en un escenario aún por decidir, aunque casi todos los boletos los tiene el Atano III.