Las autoridades de Polonia confirmaron ayer que un cisne encontrado muerto en Torun, al norte del país, era portador del virus H5N1. Según explicó el jefe de los Servicios Veterinarios polacos, Janusz Zwiazek, se trataba de la variante más peligrosas de la gripe aviaria. «Las muestras han sido enviadas a Gran Bretaña, por lo que la confirmación definitiva puede tardar varios días», dijo.
Un responsable de la célula de crisis creada en la ciudad de Torun, Tadeusz Wierzba, declaró que seguían esperando «la confirmación de que se trata del virus H5N1». «Estamos estudiando medidas profilácticas y la campaña de información dirigida a la población», agregó.
En los últimos días se han detectado varios casos de virus de la gripe aviaria cerca de la frontera polaca en Alemania, así como en Eslovaquia. El primer ministro polaco, Kazimierz Marcinkiewicz, manifestó que Polonia estaba «preparada para hacer frente a la situación». Marcinkiewicz se esforzó en destacar que se trata de una «enfermedad de las aves, no de humanos». «Es más un problema económico que médico», agregó.
En Francia fue detectado el virus en otro cisne salvaje, en la región de Bouches-du-Rhône, y en un pato en la comarca de Ain, con lo que se eleva a 31 el número de aves salvajes contaminadas por la gripe aviaria en el país vecino.
El caso del cisne es el primero del virus H5N1 de la gripe aviaria fuera del departamento de Ain, donde han aparecido hasta ahora 30 aves infectadas. El cadáver del ave salvaje fue descubierto el 28 de febrero en la localidad de Saint-Mitre-les-Ramparts, cerca del estanque de Berre, mientras que el pato fue hallado en Prevessin-Moens, muy próxima a Ginebra (Suiza). La presencia del virus H5N1, altamente patógeno, fue confirmada por el laboratorio nacional de la AFSSA (Agencia Francesa de Seguridad Sanitaria de los Alimentos) de Ploufragan.
Abandonados en sacos
Unos 400 pollos muertos han aparecido en la localidad portuguesa de Server do Vouga, a unos 245 kilómetros al norte de Lisboa, aunque por el momento se desconoce si murieron a causa de la gripe aviar.
Las aves fueron encontradas a última hora de ayer almacenados en bolsas de comida en un acantilado. El alcalde de la ciudad, Edgar Jorge Silva, especuló con la posibilidad de que algún granjero de la zona se hubiese deshecho de ellas depositándolas en el lugar. Un equipo de veterinarios ha sido trasladado a la zona para investigar lo ocurrido. Está previsto que se realicen pruebas a las aves muertas. Hasta el momento no se ha producido ningún caso del virus H5N1 en Portugal.