ETA ha incrementado su campaña de extorsión contra los empresarios de Vizcaya y Guipúzcoa, a los que en los últimos 15 días ha enviado cartas amenazantes en las que incluye fotografías de familiares y trayectos que realizan a diario.
La organización terrorista ETA amenaza a la mayoría de las empresas que han sido atacadas en los últimos tres meses mediante el envío de misivas en las que exige el denominado "impuesto revolucionario" empleando un lenguaje "más duro" que en campañas anteriores.
En las cartas, la banda recuerda a los empresarios que sus bienes, incluidos sus propiedades familiares, siguen siendo "objeto prioritario de ETA" y en algunos casos les adjunta fotografías de familiares y trayectos detallados que realizan diariamente. De hecho, alguno de los amenazados ha llegado a recibir fotografías actuales de sus hijos, mientras que en otros casos se han detallado trayectos sobre los desplazamientos que hacen diariamente sus familiares a su lugar de trabajo, incluyendo la matrícula del coche que utilizan.
Extorsión con intereses
ETA recuerda en sus cartas, que "el hecho de haber sido ya atacado no supone que sus propiedades estén ya libres" y les reitera la cantidad que "adeudan" a la organización armada. De este modo, reclama a los empresarios vascos entre 30.000 euros y 210.000 euros, cantidades a las que se añade el interés del 5% por cada año no pagado y que, según las mismas fuentes, "en la mayoría de los casos supone diez años de atrasos acumulados".
La banda armada advierte además de que "va a ser la última carta y la única posibilidad de que paren todas las acciones operativas contra sus empresas" y concluye amenazando de que "serán objetivo potencial de ETA si acuden a un cuerpo policial".