Finiquitadas 22 jornadas de la Liga ACB, 28 jugadores han abandonado ya la competición al ser cortados por sus clubes. Es, la liga española, un escenario con las puertas siempre abiertas y el Lagun Aro no es ajeno a tal condición. En el año y medio de vida que acumula en la élite, por las filas rojillas han desfilado ya 25 jugadores. Sólo cuatro (Scott, Salgado, Weis y Savovic) han perdurado desde el comienzo de la historia bilbaína en la máxima categoría.
Por demarcaciones, Txus Vidorreta ha contado globalmente con seis bases (Salgado, Ciorciari, Núñez, Uriz, Koljevic y Stefanovic), cuatro escoltas (Maluenda, Johnson, Montañez y Quintana), cuatro aleros (Sanmartín, Savovic, Howard y Panko), ocho ala-pívots (Scott, Gabriel, Lucho Fernández, Burrell, Banic, Majstorovic, Rancik y Cabeza) y tres pívots puros (Weis, Pedro Fernández y Camata).
A la hora de elegir las procedencias, el reparto incluye ocho nacionalidades con once españoles, cinco estadounidenses y cuatro serbios, a los que se suman representantes de Francia, Italia, Argentina, Croacia y Eslovaquia. Con ello, el conjunto rojillo ha respirado una internacionalidad que no ha supuesto fragmentación alguna de la plantilla. Las diferentes costumbres, idiomas y modos de entender la vida han congeniado en torno al espíritu de equipo que ocupa el primer lugar entre los mandamientos deportivos del Lagun Aro.
El núcleo duro del equipo lo han formado Scott, Panko,Sanmartín, Germán Gabriel y Salgado, los únicos que han superado la media de 26 minutos por encuentro en sus estadísticas personales. Por contra, las aportaciones testimoniales en partidos oficiales han correspondido a Cabeza, Camata, Núñez, Pedro Fernández, Uriz y Lucho, jugadores que no han llegado a los diez minutos de media en las contadas ocasiones -salvo Uriz- en que fueron alineados.
El caso Rancik
Esta temporada, los de La Casilla llevan presentados a nueve jugadores para un total de trece que han participado en el juego en mayor o menor medida, cifra que es la más repetida entre los clubes. También han movido hasta la fecha trece hombres Etosa, Akasvayu, Fuenlabrada, Gran Canaria, Menorca y Manresa. Por encima de esa media se encuentran Granada, Fórum y Joventut (15), Pamesa, Leche Río, Real Madrid, Unicaja y Barcelona (14), mientras que por debajo se sitúan Estudiantes y TAU (11) y Caja San Fernando (12).
Volviendo al Lagun Aro, sus últimos movimientos de jugadores ya han comenzado a dar sus frutos. El caso palpable lo protagoniza Martin Rancik, quien en su tercera participación como rojillo dejó unos números y, sobre todo, unas sensaciones que refrendan el gran fichaje que vaticinó el cuerpo técnico cuando los médicos dieron luz verde al retorno a la actividad del ala-pívot.
El eslovaco debutó ante el Gran Canaria Grupo Dunas sin siquiera conocer a sus compañeros. Dispuso de seis minutos y se mostró errático en el tiro (0 de 4). Ante Adecco Estudiantes ya se dejó ver en más facetas del juego, gracias al provecho sacado a la semana extra con que contó el equipo para trabajar con motivo del parón copero.
Subió su presencia en el Madrid Arena hasta los 17 minutos y siguió reñido con el aro rival, fruto de su falta de tacto en la cancha provocada por una larga inactividad. Hizo 4 de 10 en canastas de dos, falló el triple que intentó y capturó cuatro rebotes, dos en ataque. La guinda, momentánea, la puso el domingo ante el Akasvayu. Se fue casi hasta la media hora de juego con 3 de 8 y 1 de 2 en tiros de campo, y siete tiros libres convertidos sin fallo. Sumó cinco rebotes y colocó un tapón que supuso media victoria.