DE CUANDO EN CUANDO OLMO Entre los papeles de mi alborotado archivo he encontrado una serie de definiciones en las que he clasificado, según mi leal saber y entender, a los diferentes tipos de espectadores que se pueden encontrar en las localidades de una plaza de toros, y principalmente en los tendidos, durante una corrida de toros, naturalmente. Esta lista me sirvió en cierta ocasión, hace de esto ya bastantes años, para amenizar una sabrosa cena en el Club Cocherito, de la cual conservo aún en el paladar el sabor de una increíble porrusalda. Como entre mis lectores me consta que hay muchos aficionados a la fiesta de los toros, voy a copiar aquí y para ellos aquella clasificación de espectadores de plazas donde se exhibe el arte de la tauromaquia. Y como dicen en los brindis taurinos, ¿Va por ustedes!
a) LOS TAURINOS: Son los auténticos aficionados, los que no sólo ven, sino que sienten la fiesta. Son los que entienden de verdad el toreo y aseguran que una perfecta verónica de Curro, de Paula o de Aparicio, valen por toda una corrida. Si las verónicas son dos, pueden valer por una feria y si llegan a tres, pueden justificar toda una temporada.
b) LOS AFICIONADOS: Son los que saborean la fiesta, aunque no la sientan dentro de sí. Esos no se conforman con una verónica pura, reglamentaria y artística, porque a pesar de que tienen sus conocimientos taurinos, no llegan a captar el arte en sus más puras esencias. Estos aficionados forman lo que pudiéramos llamar la afición consciente.
c) LOS SABIHONDOS: Son los que tienen una especie de ciencia taurina infusa y en cuanto el bicho asoma la cabeza por la puerta de toriles, saben por cuál de los dos lados va mejor el toro. Suelen ser comunicativos y reparten su infusa ciencia taurina con todos los espectadores de su entorno. Cuando en un mismo lugar de la plaza coinciden dos de estos aficionados, la discusión técnica está garantizada.
Y como todavía quedan unas cuantas definiciones más en esa lista, hecha a mi aire y sin ánimo de dogmatizar (Dios me libre) en un tema en el que soy bastante ceporrete, aunque tenga mis conocimientos, con su permiso voy a dejar el resto de la clasificación para mañana, Deo volente.