El Correo Digital
Jueves, 9 de marzo de 2006
 Webmail     Alertas    Envío de titulares     Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
POLÍTICA
ÁLAVA    VIZCAYA
 
EDICIÓN IMPRESA
 
DESTROZOS. La bomba provocó numerosos daños en el local de los falangistas. / FOTOS: IGNACIO PÉREZ
POLÍTICA
ETA convirtió ayer su decimotercer atentado de este año en una nueva sucesión de cristales rotos y demostraciones de incredulidad, miedo y hartazgo. La banda terrorista eligió la sede de Falange situada en la localidad cántabra de Santoña para detonar una bomba compuesta por cinco kilos de amonal, cuya deflagración provocó heridas leves a un vecino, que sufrió un corte en un párpado al resultar alcanzado por una esquirla de vidrio, y la voladura de las ventanas de un hotel y media docena de inmuebles.
 
Otros titulares

Vocento