El Correo Digital
Jueves, 9 de marzo de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
CULTURA
CULTURA
OPINIÓN/Memoria
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

La verdad del horror es tan realista como una fotografía estática o como una imagen en movimiento que no pierde detalle ni pormenor. Un realismo pesaroso, en definitiva, que pasa y queda en la memoria como una huella que impide el olvido y también la visión superficial del acontecer humano. Algo bien evidente en Pérez Reverte, claro, porque en su biografía está la cercanía al horror y la desolación o el relato fidedigno de esa cruel realidad que es el dolor y la muerte. Memoria implacable, pues, que tarde o temprano tenía que convertirse en algo más que un retrato de la profesión periodística, es decir, en tema de ficción o, mejor dicho, de reflexión novelada.

Obviamente, es verdad que el éxito literario de Pérez- Reverte está más en su magistral facilidad para la recuperación desde la óptica moderna y con una vocación entre historiador y aventurero de ese género tan típico del siglo XIX como es la novela de aventuras. De igual manera, también es posible novelar con profundidad y con voluntad de recuperar la propia memoria del horror, sin renunciar a los elementos habituales que inspiran y se incluyen en novelas anteriores.

Sin embargo, da la sensación que en la nueva novela de Pérez- Reverte la ficción ya no es tanto un simple reflejo histórico que busca sólo el puro placer de leer, sino más bien una imaginación que se abriga con el recuerdo y la realidad, penetrando en la conciencia y conjurando la memoria del horror.



Vocento