En estimaciones de los responsables de la logística de la Liga de Empresas, Rafa Echeverria (Asegarce) y Eñaut Larrañaga (Aspe), la final del Campeonato de Parejas que se jugará el próximo 19 de marzo en Vitoria ha generado «un interés desconocido hasta hoy y las solicitudes de entradas han sido espectaculares».
Nada más conocerse la sede de la final, en el complejo de frontones de Mendizorroza, la organización sufrió un aluvión de demandas de entradas. Los más madrugadores fueron los jóvenes pelotazales, que se movilizaron con una celeridad pasmosa. «Nos inundaron de pedidos por 'e-mail' y por móvil», dice Echeverria.
«En seis horas se han agotado las localidades de las gradas altas del Ogueta», añade. Conviene recordar que son las entradas más baratas que han puesto a la venta las empresas. El asiento de encima del rebote, las primeras en acabarse, tienen un precio de 30 euros. «Sus compradores han sido jóvenes seguidores de ambas parejas».
El asiento de palco latareal, sito en la parte superior de las butacas de cancha, tiene un coste de 50 euros. Aquí también estarán ubicados los hinchas de los pelotaris. Y 50 euros cuestan todos los paseos de la zona alta, como los de cancha. Los que adquieran estas entradas sabrán que tienen que ver el partido de pie.
La venta de las butacas de cancha, donde se posiciona la clase media pelotística y aquellos que se juegan sus euros a 'coloraos' o azules, pese a su elevado importe, 110 euros, quedaron absorbidas mediante las correspondientes reservas de los aficionados, en el mismo tiempo que el resto del aforo del frontón corto de Mendizorroza.
«Magnetismo»
Los responsables empresariales están gratamente sorprendidos del gran tirón que ha generado la final. «En los quince años que llevo organizando finales, tanto del Manomanista, del Torneo del Cuatro y Medio, como del Parejas, no habíamos tenido una respuesta tan contundente por parte de los pelotazales como la del próximo 19 de marzo», indica Rafa Echeverria.
¿Cuál es la causa del fervor que ha producido la última cita del Parejas? La respuesta es sencilla y la emite Julián Retegui, el pelotari de la historia que más finales ha jugado. «Lo mismo Juan Martínez de Irujo que Aimar Olaizola han suscitado un incomparable magnetismo entre todos los seguidores de la pelota a mano».
«Los dos navarros están llamados, si las lesiones les respetan, a ser protagonistas estelares de la modalidad en esta década. Son dos delanteros con distintas concepciones de juego, pero que saben transmitir emociones fuertes a la grada», opina el campeón navarro de Erasun.
En el vigente campeonato de Parejas sólo se han visto las caras en una ocasión los dos grandes grandes dominadores de los cuadros cortos del frontón. Fue el seis de enero en el Municipal de Bergara. Ese día, Martínez de Irujo y Martínez de Eulate derrotaron (22-17) a Olaizola II y Zearra, en un duelo intenso y deslumbrante.