Álava se quedará a finales de este año sin su principal referente dentro del autocross y motocross. La Escudería Argia ha decidido poner punto y final a la organización de pruebas, por lo que la presente temporada será, si nadie toma el testigo, la última en la que coches y motos competirán en el circuito de Mendiola.
«La falta de un relevo generacional» es lo que ha llevado a la actual directiva a decir adiós. «Es una decisión meditada», explica Fermín Álava, uno de los componentes de la junta. «Estamos dispuestos a echar una mano a la gente que quiera involucrarse, pero nosotros nos hemos cansado de llevar el grueso del trabajo. Ahí hay un circuito, equipos y diferente material. Cuando comenzó la escudería no había ni una décima parte de lo que hay ahora. No será empezar de cero».
Argia dio sus primeros pasos en 1988. En ese año varios pilotos en activo, entre los que se encontraban Fernando Martínez de Ilárduya, los hermanos Enrique y Félix López de Munain, Valentín Arteaga o José Ramón Goikoetxea, entre otros, decidieron juntarse y crear la escudería. 19 años que han dado para mucho y en los que ha crecido hasta convertirse en una de las agrupaciones españolas más reconocidas.
En septiembre de 1988 Salvatierra acogía la primera prueba organizada por Argia. El de Argómaniz fue el primer circuito como tal que construyeron, aunque sólo duró un año. Las pruebas se centraban en las fiestas de los pueblos hasta que en 1991, y también durante un año, se concentraron en Nanclares de la Oca. Al año siguiente se inició el idilio con el circuito de Arkatza en Mendiola. Primero de la mano de la Federación Vasca, hasta que en 1996 surge la Sociedad Arkatza Motor de la que Argia forma una de las cinco partes de su composición. Es cuando el Ayuntamiento cede los terrenos donde se ubica actualmente el circuito.
El París-Dakar
Desde entonces Mendiola -sin olvidar colaboraciones y organizaciones con otras pruebas tanto en Álava como en territorios limítrofes- se ha convertido en el auténtico punto neurálgico del motocross y autocross vasco. Es el único circuito de autocross en Euskadi, aunque muy cerca de Vitoria, en Miranda de Ebro, hay otro que regenta el Club Automóvil Mirandés.
En resumen, años de gratos recuerdos para los miembros de la escudería. Entre sus recuerdos más destacados hay uno del que guardan especial cariño. El 29 de diciembre de 1993 el París-Dakar pasó por Vitoria y Argia colaboró organizando el control de paso de los pilotos, el sellado de la hoja de ruta y el control del público. También ha habido momentos tristes, como el fallecimiento de Valentín Arteaga -una de las pruebas lleva su nombre- o Jesús María Pla; y épocas de apreturas económicas. «Siempre las resolvemos de la misma manera. Pidiendo algo de dinero a los amigos que les gusta el mundo del motor».
En total y hasta la fecha, 145 pruebas organizadas y 40 colaboraciones de distinto signo. No es de extrañar, por tanto, que Fermín Álava afirme que «los objetivos con los que nació la escudería están cumplidos. Lo que ocurre es que esto no es infinito. Hay retos muy bonitos dentro de este deporte en Álava y que servirían para dar un salto cualitativo. Ahí está el tema del circuito, con una inversión de un millón de euros tendríamos una de las mejores instalaciones de España. Pero hasta ahora, nadie nos ha echado una mano», asegura con pesar.
De todas formas, en su cabeza está despedirse a lo grande. «No queremos languidecer, morir poco a poco. No nos lo merecemos ni nosotros ni los que empezaron. Por eso esta temporada vamos a seguir organizando pruebas. Podíamos plantearnos llegar hasta los 20 años, pero no tiene ningún sentido». De esta manera, tres carreras se celebrarán en Mendiola y una cuarta, la quinta edición del Memorial Valentín Arteaga, en Lakuabizkarra.
El punto y final será a finales de septiembre con la 'Carrera de campeones Argia'06'. Un final perfecto a tantos años de trabajo, aunque en 2007 se mantendrá la estructura del club. «Hay unos 80 pilotos que corren con el nombre de Argia. Si nos lo piden, seguiremos ayudándoles tramitando las licencias». Será el último coletazo.