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Jueves, 9 de marzo de 2006
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DEPORTES
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Una apuesta con premio
El vizcaíno José Mari García-Borreguero ha cambiado con éxito los 200 metros por el 400, ya que formará parte del relevo español en el Mundial en pista cubierta de Moscú
Una apuesta con premio
PREPARADO. García, en la pista de entrenamiento. / BORJA AGUDO
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La apuesta ha tenido premio. Y todo porque su prueba no tiene cobertura internacional en la temporada de pista cubierta. La decisión de la IAAF de suprimir los 200 metros de las grandes competiciones 'indoor' provocó que todos los especialistas en la distancia se tuvieran que replantear la temporada invernal. Unos optaron por el 60, otros por no competir y otros por dar el salto a la doble vuelta. Y entre ellos José Mari García- Borreguero. El velocista bilbaíno se decidió por una apuesta arriesgada. Podía haber peleado por el título nacional de 200 metros, sin prolongación a eventos de mayor envergadura, pero pensó, por qué no, en algo más, en un Mundial, por ejemplo. Le faltaba adaptación a una prueba compleja en pista cubierta, pero su cuarta plaza en el Campeonato de España ha compensado su esfuerzo. El velocista del UPV es uno de los cinco integrantes del relevo 4x400 que tomará parte en el Campeonato del mundo de Moscú, y el único atleta vizcaíno en la competición más importante del invierno.

El velocista reconoce que no ha sido una transformación sencilla. Sentado en las gradas de la pista del colegio Urdaneta, donde entrena habitualmente, recuerda las cargas de trabajo que ha tenido que realizar este invierno para adaptarse a una prueba más exigente que la suya. «Pasar del 200 al 400 es un cambio complicado, porque es una prueba que exige mucho, pero ahora, analizando lo que he hecho, pensaba que me iba a costar más, creo que me he adaptado bien a los entrenamientos», asegura Borreguero, a la vez que reconoce que su mayor problema ha sido el acoplarse a los secretos de esta prueba en pista cubierta. «Es que no tengo ni idea. Yo vengo del 200, donde no hay calle libre. Aquí hay que ir constantemente pensando en carrera, en los rivales, en la compensación, en la calle libre... Tiene su complicación».

Bautismo internacional

A sus 22 años, García Borreguero avanza para ingresar en la élite de la velocidad española. El pasado año fue su bautismo internacional. Fue inscrito para la Superliga de selecciones, para los Juegos del Mediterráneo y para el Europeo sub'23. Ahora da un nuevo paso, el Mundial 'indoor' de Moscú, «donde el único objetivo, si corro, será darlo todo, como siempre». Y para el futuro, seguir como hasta ahora. «Es que no soy una persona que se marca objetivos y marcas. Yo sólo pienso en mejorar, lo demás viene por añadidura. Si te obsesionas con las marcas, te bloqueas mentalmente y no progresas. A mí me ha ido bien hasta ahora, y pienso seguir así».

Y todo pese a tener que compaginar estudios y deporte. El velocista vizcaíno, admirador del británico Christian Malcolm, es consciente que el atletismo «no me va a arreglar el futuro, así que me tengo que buscar la vida. El pasado año acabé un módulo de Medio Ambiente, y el próximo espero empezar fisioterapia en la universidad. Confío en ir a Torrelavega, si todo va bien, y ya me las arreglaré para entrenar y estudiar». Y si es cerca de casa, mejor, porque por su mente no pasa abandonar su lugar habitual de entrenamientos. «Aquí tengo todo, la pista de Urdaneta, mi entrenador, los amigos, el CPT de Fadura... ¿Para qué quiero irme?», se pregunta el único vizcaíno integrante de la selección española para Moscú.



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