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Jueves, 9 de marzo de 2006
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ECONOMÍA
KOLDO ARANDIA, COPRESIDENTE DE LA AFM
«El año será bueno para la máquina herramienta»
El responsable de la asociación de fabricantes se muestra optimista ante el desarrollo de la Bienal
Koldo Arandia, copresidente de la AFM, observa una de las novedades presentadas en el BEC. / L. A. GOMEZ
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Con ésta, Koldo Arandia lleva a sus espaldas 18 'bienales' desde que con 24 años empezó a trabajar en Ibarmia, una empresa de Azkoitia dedicada desde 1949 a la mecánica de precisión y a la producción de máquina-herramienta. A la edición de este año de la mayor feria española del sector, que se celebra en el BEC de Barakaldo hasta el sábado, acude como copresidente de la Asociación de Fabricantes de Máquina-Herramienta (AFM); una industria que, a su juicio, ofrece ya claros síntomas de recuperación.

-¿Qué evaluación se atreve a hacer de esta edición de la Bienal?

-La veo bien. El continente es espectacular, y el contenido, también. El nivel tecnológico es muy bueno. Nuestros asociados están presentado una oferta que está al mismo nivel, cuando no por encima, del que se vio en septiembre en la EMO. Hoy (por ayer) ya se ha notado que estamos entrando en los días álgidos, y creemos que los que quedan serán muy buenos.

-¿El desarrollo de esta feria ratifica el final de la crisis del sector?

-Los síntomas son buenos. La asistencia está siendo similar a la de ediciones anteriores, pero preferimos mostrarnos moderadamente optimistas. A mí lo que me anima es comprobar la presencia de delegaciones europeas, de los países tradicionalmente considerados 'locomotoras' del sector. Creo que en Alemania, Francia, Holanda e Italia se empieza a respirar otro clima, que han dejado la depresión psicológica y empiezan a hablar de inversión. La sensación que nos queda es que 2006 será un buen año.

-La asistencia de público es similar a la de años anteriores, pero, a pesar de la mejoría del sector, la cifra de expositores ha caído un 8% con respecto a la última edición.

-La feria de 2004 nos cogió en el valle de la crisis y sus resultados no fueron buenos en cuanto a ventas. Estar en este tipo de ferias es muy costoso. Es normal que si el certamen anterior no respondió a las expectativas, a las empresas les cueste venir. Además, hay que descontar el 'efecto inauguración' que tuvimos al estrenar el BEC.

Mercado nacional

-¿Se puede deducir de esa caída en la presencia de expositores que la sensación de recuperación aún no ha calado en el sector?

-Hay que tener en cuenta la atonía del mercado nacional. Si cuando se celebró la anterior Bienal lo que iban mal eran las exportaciones, ahora lo que flojea son las ventas en España; y, en términos generales, el visitante de esta feria pertenece al mercado nacional. Igual que tardamos más en entrar en la crisis que Europa, ahora estamos tardando más en salir.

-¿Qué hace falta para que la mejoría del sector se asiente y qué le puede hacer peligrar?

-Yo le tengo mucho miedo a la deslocalización, a la inmigración de la demanda. Creo que Europa, la de los Quince, tiene que empezar a creer más en sí misma. Es la madre de mucha tecnología y debe volver a liderar la industria. Pero tenemos muchos deberes. Hay que seguir mejorando el nivel tecnológico, algo en lo que en Euskadi estamos bien posicionados, pero que es importantísimo y que requiere un esfuerzo constante que no está al alcance de todas las empresas. También habrá que esforzarse mucho en la internacionalización. Nos hacen falta nuevos modelos de gestión para implicar más a los trabajadores. También, que se dé una mayor actividad a nivel institucional y de organizaciones empresariales, y que los sindicatos entiendan que ésta es una pelea en la que tenemos que estar todos juntos.

-¿Comparte la idea de la consejera de Industria de que ese esfuerzo constante que requiere el mantener la competitividad debe animar a las empresas vascas a fusionarse?

-Es evidente que nos hace falta unión, pero creo que hay muchos niveles de colaboración sin llegar a la concentración empresarial. Aquí, entre los fabricantes mantenemos lazos muy estrechos, más que en otros países, pero a veces la excesiva personalización de la gestión crea recelos. Tenemos que estar juntos para aprovechar esfuerzos, y no sólo en I+D+i. También están las redes comerciales, de sistemas de puesta en marcha, de asistencia técnica, de reciclaje... La compra de Anayak por parte de Nicolás Correa debería animar a las grandes empresas a liderar estos procesos.



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